Los faros son fundamentales para iluminar el camino y mejorar la seguridad de conductores y peatones, sobre todo durante la noche o cuando hay poca visibilidad
Con el paso del tiempo, su superficie puede adquirir un tono amarillento y volverse opaca. Esto no solo afecta la apariencia del vehículo: también puede reducir la capacidad de iluminación y dificultar la conducción en determinadas condiciones
Qué provoca el deterioro de los faros
El cambio de color suele deberse a una combinación de factores
- Exposición al sol: los rayos UV desgastan el policarbonato y favorecen la aparición del tono amarillento.
- Temperaturas extremas: el calor y el frío pueden acelerar el deterioro del material.
- Suciedad acumulada: el polvo puede afectar la superficie y generar pequeñas rayaduras.
- Desgaste natural: con los años, el plástico puede perder transparencia.
- Productos inadecuados: algunos jabones y detergentes dañan la capa protectora exterior.
Cómo limpiar los faros con agua oxigenada
Un método casero combina agua oxigenada y detergente para platos. El procedimiento es el siguiente
- Lavar los faros con agua corriente para quitar el polvo y la suciedad.
- Colocar tres gotas de detergente en un recipiente con agua.
- Humedecer un paño de microfibra con agua oxigenada y añadir una pequeña cantidad de detergente.
- Frotar la superficie durante dos o tres minutos.
- Dejar el paño sobre el faro durante unos cinco minutos.
- Retirarlo y enjuagar con agua templada para eliminar los restos.
La alternativa de la pasta de dientes
Otra opción consiste en colocar una pequeña cantidad de pasta de dientes sobre un paño y frotar el faro con movimientos circulares, especialmente en los bordes
Luego, se debe pasar un segundo paño húmedo para retirar la pasta y secar la superficie con un paño de microfibra limpio