BRASILIA. A 18 días del balotaje, Flavio Bolsonaro buscó delimitar el alcance de sus promesas de campaña después de afirmar que la nueva mayoría de derecha en el Congreso permitiría “cambiar la Constitución” y “redemocratizar” Brasil

El candidato del Partido Liberal (PL) sostuvo que solo promoverá enmiendas debatidas y aprobadas por el Parlamento. “Cualquier cosa diferente de eso es especulación. Dejemos de mentir, aterricemos en el mundo real”, afirmó en Brasilia

La aclaración llegó durante el acto en el que recibió el respaldo formal de Unión-Progresistas, la federación de partidos del llamado Centrao, para la segunda vuelta del 25 de octubre frente al presidente Luiz Inacio Lula da Silva

Sus declaraciones anteriores habían generado preocupación entre sus adversarios, que interpretaron la promesa de modificar la Constitución como una señal de que intentaría avanzar sobre las instituciones con el apoyo de un Congreso favorable

Edinho Silva, presidente del Partido de los Trabajadores (PT) y diputado electo, acusó al candidato de querer terminar con la democracia. El diputado electo Rogerio Correia, también del PT, afirmó que estaban en riesgo la Constitución y los derechos, y planteó incluso si se aproximaba “el fin del voto femenino”

Una agenda con cambios en seguridad y Justicia

Para despejar esas críticas, Bolsonaro enumeró algunas de las reformas que pretende impulsar. Mencionó cambios en el Poder Judicial, una reducción de la edad de imputabilidad penal, el fin de la reelección en los cargos ejecutivos, modificaciones a la reforma tributaria aprobada durante el gobierno de Lula y una reforma política

En materia penal, respalda un proyecto que reduciría la edad de imputabilidad de 18 a 16 años y a 14 para delitos graves, como violación o narcotráfico. También promete crear 500.000 nuevas plazas en cárceles

El candidato anticipó además una enmienda para prohibir la reelección de los cargos ejecutivos y aseguró que no buscaría un segundo mandato. El Congreso debería definir si la medida alcanzaría a gobernadores e intendentes y si modificaría la duración de los mandatos

Según su propuesta, la reforma incluiría una cláusula para impedir que sus familiares hasta el tercer grado pudieran sucederlo

El conflicto con el Supremo Tribunal Federal

Su plan para el Supremo Tribunal Federal contempla limitar las decisiones individuales de los jueces, reducir algunas atribuciones de la corte y modificar el sistema de designación de sus integrantes. También plantea establecer un período de espera para que un ministro del gobierno pueda acceder al tribunal

Bolsonaro vincula esas medidas con su pedido de juicio político contra los jueces Alexandre de Moraes, Flavio Dino y Cristiano Zanin

El Supremo también debe resolver un pedido de revisión presentado por la defensa de Jair Bolsonaro para anular la condena de más de 27 años de prisión que recibió por liderar un intento de golpe de Estado destinado a impedir la asunción de Lula

El juez Kassio Nunes Marques, designado por el expresidente, informó que no tratará el planteo antes del balotaje para evitar interferencias en la elección y que lo llevará al pleno del tribunal. La evaluación se produciría después de la segunda vuelta, aunque no necesariamente de manera inmediata

Frente a las acusaciones del oficialismo, Flavio Bolsonaro respondió que el riesgo para la democracia estaría en un eventual gobierno de Lula. Prometió estabilidad, seguridad jurídica y respeto por la Constitución

El respaldo parlamentario que busca la derecha

Bolsonaro terminó la primera vuelta en el primer lugar, con el 47,03% de los votos válidos, unos 56,1 millones, frente al 45,16% de Lula, que obtuvo alrededor de 53,9 millones

Su partido contará con 121 diputados y 28 senadores. Sin embargo, esa representación no alcanza para modificar la Constitución, ya que se necesitan tres quintos de cada cámara: 308 de los 513 diputados y 49 de los 81 senadores, en dos votaciones

Por eso resulta relevante el apoyo de Unión-Progresistas, que aporta, según los cálculos de la campaña, 87 diputados y 11 senadores electos. La federación aún ocupa cargos en el gobierno de Lula

También se sumó el partido Novo, con diez diputados y tres senadores electos, entre ellos el exfiscal del Lava Jato Deltan Dallagnol

El candidato, que promete una administración austera y con “los mejores en cada área”, considera que la composición del nuevo Congreso favorece su proyecto y que un cuarto mandato de Lula sería incompatible con ese escenario

La disputa por la agenda laboral y la seguridad

Lula intenta llevar la campaña al terreno social. Este miércoles volvió a desafiar a Bolsonaro a respaldar el fin del esquema de seis días de trabajo por uno de descanso, una propuesta que se debate en el Senado, y le pidió que el PL acompañara la iniciativa

Bolsonaro no precisó cómo votará su bancada. El sector impulsa una alternativa presentada por su jefe de campaña, Rogerio Marinho, para que cada trabajador pueda elegir un régimen flexible por horas

El candidato dijo estar a favor de que los trabajadores tengan tiempo libre, aunque advirtió que ese beneficio pierde valor cuando las personas están endeudadas o no tienen empleo

En una reunión con legisladores del PT en Brasilia, Lula defendió su propia propuesta de reforma constitucional en seguridad pública. La iniciativa permitiría crear un ministerio específico y otorgar al gobierno federal un papel más activo contra el crimen organizado, bajo el argumento de que los estados no pudieron enfrentar el problema por sí solos

El presidente también presentó un lema para el tramo final de la campaña: “Para el pueblo trabajador, protección. Para el delincuente, prisión”