Franc Molinos tiene 38 años y hace siete que vive en un camión acondicionado. Dejó una vivienda tradicional en busca de mayor autonomía financiera y de la posibilidad de trasladarse con frecuencia

“Llevo siete años sin pagar alquiler, no pago luz y apenas pago agua”, explicó al contar su experiencia. Según relató, buena parte de los gastos que tenía desaparecieron al cambiar de forma de vida

Una vivienda sobre ruedas

El camión cuenta con una cocina, espacios de guardado, un sector destinado al descanso y un sistema para administrar el agua. También tiene paneles solares instalados en el techo, que generan la electricidad necesaria para sus actividades profesionales remotas

El dinero que antes destinaba a gastos de una vivienda fija ahora se utiliza para mantener el vehículo, financiar sus proyectos y cubrir los traslados hacia distintos destinos

El costo de la autonomía

La vida nómada no elimina todas las obligaciones. Molinos debe ocuparse del mantenimiento mecánico del camión, controlar el agua y la energía disponibles y encontrar lugares habilitados para estacionar. El clima también puede afectar la rutina y las condiciones del viaje

La experiencia le permitió construir una audiencia de más de 100.000 seguidores en Instagram y de más de 50.000 en TikTok. Además, obtiene ingresos mediante la venta de libros y la producción de un podcast sobre la vida sin una dirección fija

A pesar de las dificultades, considera favorable el balance de su decisión. Continúa recorriendo distintos lugares y busca nuevas formas de financiar sus proyectos desde la ruta, con organización y capacidad de adaptación frente a los imprevistos