El Gobierno francés presentó un plan de ajuste fiscal por 54.000 millones de euros con el objetivo de sanear las cuentas públicas y reducir el déficit al 5% del producto interno bruto en 2027

El primer ministro Sébastien Lecornu anunció las principales líneas del próximo proyecto de presupuesto, elaborado en un contexto de fuerte desequilibrio fiscal. Francia cerró 2025 con un déficit equivalente al 5,1% del PIB y una deuda pública cercana a los 3,5 billones de euros, el 115,7% de su economía

El gasto militar quedará exceptuado del límite presupuestario

Según Lecornu, sin recortes ni medidas de ahorro el déficit podría aproximarse al 6,5% del PIB en 2027. El Ejecutivo fijó como meta llevarlo al 5%, o al 4,8% si se excluyen las nuevas erogaciones militares previstas para el próximo año

El programa contempla mantener estable, en valores nominales, el presupuesto del Estado, salvo en los pagos de intereses de la deuda y el gasto de defensa. El presupuesto militar aumentará 6.400 millones de euros en 2027

Los ministerios de Justicia, Interior, Investigación y Ecología recibirán mayores créditos. En contraste, el Ministerio de Trabajo deberá recortar 2.500 millones de euros

Congelamiento del índice salarial de los funcionarios

Entre las medidas confirmadas figura la congelación del índice utilizado para calcular una parte importante de los salarios de los funcionarios públicos. La decisión también alcanzará a los empleados de las administraciones locales y permitiría ahorrar unos 2.000 millones de euros

El valor de ese índice no aumenta desde 2023. En respuesta, los sindicatos del sector público convocaron una movilización para el 29 de septiembre

El Gobierno anticipó que dialogará con las organizaciones gremiales para analizar mecanismos de protección para los trabajadores con menores ingresos frente a la inflación

El impacto previsto sobre jubilaciones y ayudas sociales

El ajuste también alcanzará al gasto social. Lecornu indicó que el esfuerzo solicitado a los jubilados será inferior a 6.000 millones de euros, aunque los mecanismos deberán definirse durante el debate parlamentario

Entre las alternativas analizadas se encuentran una actualización de las jubilaciones por debajo de la inflación, el congelamiento de las pensiones más elevadas y cambios en determinados beneficios fiscales para los retirados. El primer ministro aseguró que ninguna pensión tendrá una reducción nominal

El Ejecutivo también descartó congelar el ingreso de solidaridad activa, destinado a personas con bajos recursos, y el beneficio mínimo para adultos mayores con ingresos insuficientes. Con ello busca evitar una suspensión general de las actualizaciones sociales durante 2027

Ahorros en licencias por enfermedad y contratos laborales

El proyecto prevé además un ahorro cercano a los 2.000 millones de euros en el régimen de licencias por enfermedad

También incluirá una reforma de las rupturas convencionales de contratos laborales. La medida permitiría ahorrar 100 millones de euros durante el próximo año y unos 800 millones anuales cuando se aplique por completo