La administración de Donald Trump ordenó a los contratistas del muro fronterizo que dejen de perforar nuevos pozos en Nuevo México, tras las اعتراضaciones de rancheros que sostienen que extraer agua subterránea para la obra puede comprometer el sustento de sus rodeos en una región golpeada por la sequía
La decisión llega mientras continúan a ritmo acelerado los trabajos en la frontera sur para levantar una de las prioridades internas del presidente, con barreras distribuidas en cuatro estados y financiadas con más de 46.000 millones de dólares. En paralelo, los proyectos ya habían generado conflictos en Texas y California por reclamos de vecinos y grupos ambientalistas
El agua, el punto más sensible
La agencia a cargo de la obra explicó que el agua se necesita para preparar hormigón, construir caminos y reducir el polvo. Pero los ganaderos de la zona aseguran que la sequía ya los obligó a achicar sus rodeos y que cualquier nueva presión sobre el recurso puede empeorar una situación límite
Russell Johnson, productor ganadero con campo junto a la frontera, dijo que la instalación de un pozo industrial cerca de su propiedad encendió las alarmas. Según le informaron, podría bombear hasta 300 galones por minuto, muy por encima de los 3 a 7 galones por minuto que extraen varios de los pozos de su rancho
Johnson advirtió que una extracción de ese nivel podría desencadenar una crisis inmediata para su hacienda. También señaló que ya redujo su rodeo a un tercio de su tamaño original por la falta de pasto provocada por la sequía
Posibles pozos ilegales
La Oficina del Ingeniero del Estado de Nuevo México informó que su personal detectó ocho pozos perforados sin autorización a lo largo de la frontera sur, aunque no descartó que haya más. En dos de ellos, visitados en julio, registró bombeo de 200 galones por minuto
Ese organismo recordó que todos los pozos no tribales en Nuevo México deben contar con permiso estatal antes de ser perforados o utilizados, incluso si están sobre tierras federales. Los pozos vinculados a la obra se ubican en la llamada Roosevelt Reservation, una franja de terreno federal a unos 96 kilómetros al norte de la frontera
Por ahora, el gobierno federal indicó que los contratistas recibieron la orden de suspender nuevos pozos en Nuevo México y que trabajarán con autoridades estatales y del Departamento de Agricultura para definir una estrategia sobre aguas subterráneas. No aclaró si los pozos ya excavados podrán ser utilizados
El antecedente y la pulseada política
Tom Patterson, titular de la Asociación de Ganaderos de Nuevo México, sostuvo que el agua es la principal preocupación del sector y recordó que en la primera gestión de Trump los contratistas compraban agua a productores, municipios y ranchos de la zona, en lugar de aumentar la extracción de los acuíferos cercanos
Johnson apoyó la construcción del muro por su trayectoria como exagente de la Patrulla Fronteriza, pero insistió en que no debería costarle su medio de vida. Cerca de su propiedad ya se levantó media milla de pared secundaria
La decisión también abrió una disputa política local. Un candidato republicano al Congreso y el actual diputado Gabe Vasquez dijeron haber impulsado el freno a la perforación y se atribuyeron el acuerdo anunciado esta semana