Gael García Bernal atraviesa una etapa de madurez profesional en la que busca reflexionar sobre los vínculos, el amor y el sentido de la vida. Esas inquietudes forman parte de Hombre al agua, su nueva película como director, productor y protagonista

Para el actor mexicano, los afectos ocupan un lugar central en la existencia y no pueden medirse con criterios económicos. La película aborda esa tensión a través de situaciones cotidianas, como el costo de formar una familia y la presión social por alcanzar el éxito

La historia también plantea preguntas sobre las estructuras que dificultan la vida, la necesidad de triunfar y la idea de competir constantemente para “ganar” en la sociedad

Una película atravesada por el poder y la identidad latinoamericana

Hombre al agua es el tercer largometraje dirigido por García Bernal, quien debutó detrás de cámaras con Déficit. En esta ocasión, además, participa como coguionista junto al dramaturgo argentino Mariano Pensotti

El filme fue presentado en los festivales de Venecia y Toronto antes de su estreno comercial. García Bernal definió el proyecto como una especie de fábula en la que investiga aspectos de su propia identidad y de los lugares que marcaron su recorrido

La trama reúne personajes de distintos países de Latinoamérica para construir una historia relacionada con el poder y la política. El director buscó indagar cómo el dinero y el capitalismo influyen en la vida pública y de qué manera las expresiones culturales de la región pueden ser utilizadas con fines electorales

La diversidad de nacionalidades también refleja la experiencia personal del actor, quien vivió en diferentes lugares de América Latina y mantiene vínculos familiares y afectivos con la región. Según explicó, esos países comparten conflictos y realidades, aunque cada uno conserva sus propios matices

El papel de Ricky Martin en la historia

En la película, García Bernal interpreta a Camilo, un salvavidas cubano que rescata a Abel, un empresario mexicano interpretado por Jorge Salinas. A partir de ese encuentro, el protagonista viaja a Yucatán, empieza a trabajar para él y termina convirtiéndose en su hombre de confianza

Camilo también se casa con Juana, la hija de Abel, interpretada por Esmeralda Pimentel. La situación cambia cuando el empresario decide ingresar en la política y comienzan a ocurrir hechos extraños en la hacienda familiar

Entre los personajes que aparecen en ese escenario se encuentran una actriz brasileña, la amante argentina de Abel y Roby, un cantante puertorriqueño interpretado por Ricky Martin

La participación del músico surgió durante la escritura del guion, a partir de la idea de que Camilo abriera una puerta y se encontrara inesperadamente con Ricky Martin