Gina Ciccone dejó atrás la rutina que tenía en Buenos Aires y decidió mudarse a la Patagonia para empezar otra etapa. Creadora de contenido y editora de videos, convirtió ese cambio en un proyecto personal que comparte en redes y que ya reúne una comunidad en crecimiento

De hobby a trabajo

Su vínculo con la edición comenzó a los 13 años, en 2012, cuando empezó a subir videos a YouTube por diversión. Con el tiempo, su canal llegó a los 180.000 suscriptores, aunque la exposición dejó de resultarle cómoda y terminó alejándose de esa primera experiencia

Más tarde, después de terminar el colegio, montó su propia productora y trabajó dos años como filmmaker. Años después volvió a apostar por la creación de contenido, esta vez con una mirada más madura y con la idea de que podía construir algo propio

Un trabajo cómodo que ya no la desafiaba

Antes de cambiar de vida, trabajaba en forma remota para una empresa estadounidense. Tenía horarios flexibles, buenos ingresos y una dinámica que, desde afuera, parecía ideal. Su tarea principal era editar videos de contenido generado por usuarios

Pero la comodidad empezó a pesarle. Sentía que trabajaba en automático, sin crecer ni usar al máximo las habilidades que había desarrollado durante años. También había cumplido el objetivo económico que la había llevado a ese puesto: pagó un préstamo que había pedido en 2022 para cubrir estudios y gastos, luego de independizarse a los 18 años

La señal que la empujó a moverse

La decisión de irse tomó forma cuando perdió ese trabajo. Lejos de vivirlo como un fracaso, lo entendió como el impulso que necesitaba para cambiar. En lugar de buscar otra salida igual, decidió usar sus ahorros para dedicarse a algo propio

Su idea fue simple: viajar, registrar el proceso y construir una vida alrededor de eso. No quiso diseñar un plan perfecto porque sabía que podía quedarse atrapada en la planificación y no arrancar nunca

Por qué eligió el sur

La Patagonia no fue una elección casual. Ya conocía la región por un viaje familiar y había quedado impactada por el paisaje. Por eso eligió comenzar en Bariloche, convencida de que una etapa tan importante merecía un lugar que realmente le entusiasmara

La nueva vida, sin embargo, también trajo dudas. Gina busca mostrar que dejar una rutina estable no significa una transformación idealizada. En sus publicaciones habla de la libertad, pero también del cansancio, la incertidumbre y el esfuerzo de sostener un cambio real

Libertad, pero sin romantizar

Una de sus principales preocupaciones es no convertir su proyecto en una postal perfecta. Quiere mostrar tanto lo bueno como lo difícil de construir una vida viajando y creando contenido. Entre los primeros obstáculos, notó que pensar todo el tiempo en grabar podía hacerle perder el disfrute del momento

También reconoció que la libertad, al principio, le resultó abrumadora. Ahora intenta encontrar un equilibrio entre trabajar de lo que sabe hacer y, al mismo tiempo, estar presente en la experiencia que eligió vivir. No sabe con certeza dónde estará en los próximos meses, pero sí tiene claro que prefiere intentar antes que quedarse con la duda de qué habría pasado si no se animaba