Greeicy abrió el concierto de Karol G en el SoFi Stadium de Los Ángeles con un mensaje marcado por la solidaridad y la reflexión. Frente a 70.000 asistentes, la artista pidió valorar cada día y no perder de vista la situación que atraviesan Colombia y Venezuela tras los recientes terremotos
Un mensaje que frenó el arranque del show
Antes de que el espectáculo tomara impulso, Greeicy tomó el micrófono y habló directamente al público. Dijo que estar allí disfrutando del show era un privilegio y recordó que nadie sabe qué puede pasar mañana
Luego enlazó esa idea con el momento que vive su país. Señaló que Colombia y los venezolanos atraviesan una etapa muy difícil y triste, pero destacó que la emergencia también provocó una respuesta de apoyo entre las personas
“Por un momento dejamos de preguntar: ‘¿De dónde venís? ¿Quién sos? ¿En qué crees?’”, expresó. En cambio, dijo, aparecieron preguntas más urgentes: “¿Qué puedo hacer? ¿Cómo te puedo ayudar? ¿Cómo te puedo dar la mano?”
Una reflexión sobre la indiferencia
La cantante insistió en que el cambio más importante no ocurre solo al ayudar, sino al dejar de ser indiferente y pensar únicamente en uno mismo. También advirtió que la recuperación será un camino largo y pidió mantenerse unidos como comunidad y como seres humanos
En ese primer mensaje, agradeció a quienes han aportado apoyo, sin importar su nacionalidad, y resaltó el valor de cada gesto en medio de la emergencia
“Amiga mía”, por primera vez en vivo
Después de ese momento, Karol G la invitó al escenario para cantar juntas por primera vez en vivo Amiga mía. Al terminar la canción, Greeicy volvió a dirigirse al público y celebró la solidaridad que, según dijo, no solo viene de colombianos, sino de personas de distintos países que se han unido para ayudar
También contó que había empezado el día junto a su hijo y su familia, agradecida por tener un día más con ellos. Desde esa experiencia, afirmó que la mejor manera de agradecer es servir a los demás
Antes de seguir con el concierto, Karol G pidió un aplauso para Greeicy y cerró así un momento que combinó música, emoción y un llamado directo a la empatía