La final de la 133.ª edición del Abierto de Hurlingham combinó competencia de alto nivel, historias familiares y una marcada presencia de la moda en las tribunas

En una tarde primaveral, La Natividad-La Dolfina derrotó 18-14 a La Hache y obtuvo el bicampeonato. El triunfo también le permitió a Adolfo Cambiaso, de 51 años, convertirse desde el domingo 4 en el jugador con más títulos en la historia del torneo, con 17 consagraciones

Antes del comienzo, la cantante Chule von Wernich, pareja de Bartolomé Castagnola, interpretó el Himno Nacional Argentino. Su presentación acompañó la expectativa que se respiraba en el club

Una final marcada por los lazos familiares

El partido enfrentó a dos equipos con fuertes vínculos de parentesco. Por La Natividad-La Dolfina jugaron Cambiaso, su hijo Poroto, de 20 años, y sus sobrinos Bartolomé “Barto” Castagnola, de 25, elegido MVP del encuentro, y Camilo “Jeta” Castagnola, de 23

En La Hache estuvieron Hilario Ulloa, de 40 años y máximo goleador del partido; su hermano Carlos María “Toly” Ulloa, de 29; y los hermanos Tomás y Benjamín Panelo, de 26 y 25 años

Desde el primer chukker, las dos hinchadas acompañaron el duelo con cantos y redoblantes, mientras los ocho jugadores disputaban cada jugada con intensidad

La moda también tuvo su momento en Hurlingham

Como ocurre tradicionalmente, el Abierto de Hurlingham funcionó además como una gran vidriera de tendencias. El torneo inaugura el circuito social de la Triple Corona, cuya instancia culminante se desarrolla en diciembre, en Palermo

Entre los asistentes se vieron prendas de gamuza y cuero, pantalones amplios, jeans intervenidos y accesorios de lujo. La propuesta general combinó sofisticación con una elegancia más relajada

María Vázquez volvió a ser una de las figuras más observadas. La modelo y empresaria eligió un conjunto de inspiración gipsy chic, con una falda larga y plisada de colores, accesorios de gamuza, anteojos de sol grandes y varios collares

Sus hijas, Myla y Mia Cambiaso, también acompañaron la jornada. Con un discreto, alentaron a Tomás Panelo desde el palenque de La Hache, mientras en la cancha se enfrentaban su padre, su hermano y sus primos

En la premiación, los cuatro jugadores de Cañuelas recibieron los tradicionales blazers de campeón y se los colocaron como parte de una ceremonia que conserva uno de los símbolos de distinción más reconocidos del polo internacional