El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos arrestó a 1.328 personas entre el 1 y el 14 de agosto en Virginia y Maryland, en el marco de un operativo masivo contra migrantes

La cifra corresponde a arrestos y no a deportaciones ya concretadas. Sin embargo, varios de los casos difundidos quedaron bajo custodia mientras avanzan los procesos de expulsión

La mayoría no tenía antecedentes penales en Estados Unidos

El Departamento de Seguridad Nacional informó que casi 400 de los detenidos tenían condenas o cargos por delitos en territorio estadounidense. Eso deja a más de 900 personas fuera de ese grupo

El balance oficial sugiere que la mayoría de los arrestados no tenía cargos o condenas penales en Estados Unidos

Un despliegue sobre los suburbios de Washington

El operativo se concentró en zonas suburbanas de Washington, dentro de Virginia y Maryland, aunque también hubo acciones selectivas en otras áreas de ambos estados

Las autoridades sostuvieron que las detenciones se realizaron pese a las políticas de santuario vigentes en varios condados. La cifra equivale a casi 100 arrestos por día durante la primera mitad de agosto

Un abogado de inmigración señaló que las redadas masivas han bajado en cantidad en los últimos meses, pero dijo que observó más violencia, agresividad y brutalidad en algunos procedimientos. También representa a José Mejía Hernández, quien acusa a agentes de usar fuerza excesiva durante su detención. Según esa denuncia, el hombre despertó en un hospital con moretones e hinchazón en el rostro

Los casos que el gobierno destacó

Entre los nueve nombres difundidos por las autoridades figura Eygner Wilfredo Huezo-Morán, ciudadano salvadoreño con una orden de arresto por asesinato y uso de arma de fuego en un homicidio en Richmond, Virginia. Fue detenido en Chesterfield y entregado a las autoridades locales para enfrentar cargos penales

También aparece Actionel Pierre, ciudadano haitiano arrestado en el condado de Wicomico, Maryland. Su historial incluye intentos de asesinato, dos cargos de agresión, posesión de un arma peligrosa con intención de causar lesiones y poner en peligro la vida de otras personas

Otro de los detenidos es Mauricio Antonio Barrera-Navidad, ciudadano salvadoreño identificado por las autoridades como miembro de MS-13. Su antecedente en El Salvador incluye robo, uso y posesión ilegal de armas de fuego, asociación ilícita con la pandilla y alteración del orden público

En Virginia, los agentes arrestaron a Estrella Reyes-Funez, ciudadana hondureña con una condena por atropello y fuga, además de detenciones por amenazas de bomba o incendio, agresión a un familiar y violación de una orden de protección

También fue detenido en Manassas Germán Mejia-Baires, salvadoreño identificado como miembro de MS-13 y con condenas por conducir bajo los efectos del alcohol, manejar con la licencia suspendida y reingreso ilegal

Entre los otros nombres difundidos aparecen Ángel Gabriel Ortiz-Hernández, Rowan Andrew Brown, Ronaldo Ronel Pérez-Pérez y Julio Héctor Carranza-Rojano, a quienes se atribuyen antecedentes o arrestos por delitos como agresión sexual, secuestro, robo de identidad, fraude, atropello y fuga y reingreso ilegal

Continuidad de una estrategia federal

El operativo de agosto siguió a otra acción similar en Atlanta, realizada en julio y que terminó con más de 1.200 arrestos en Georgia

Las autoridades presentaron ambos despliegues como parte de la estrategia migratoria impulsada por la administración de Donald Trump. La conducción del área defendió la operación y afirmó que el objetivo fue localizar personas y avanzar con los procesos de expulsión