Los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos aumentaron este año en aeropuertos y otros puntos de control. La dinámica se apoya en el intercambio de información entre agencias, en los controles migratorios y en traslados posteriores a centros de detención fuera del estado donde se produce el arresto

Aeropuertos bajo vigilancia

Hasta el 6 de agosto se habían registrado al menos 127 detenciones en aeropuertos. En California, al menos 11 residentes del Área de la Bahía fueron arrestados por esta vía. A la par, durante julio se contabilizaron cerca de 50.000 arrestos en todo el país, incluidos unos 4.300 en California

En los últimos 18 meses, California acumuló casi 50.000 detenciones, frente a unas 12.400 en un período comparable anterior. San Diego concentró una parte importante de esos resultados, con aproximadamente 11.500 detenciones durante la actual administración. En esa ciudad, las detenciones subieron de unas 800 en junio a cerca de 1.500 en julio. San Francisco, por su parte, registró al menos 2.440 arrestos

Las reglas estatales también modifican la forma en que opera la agencia. En California, las restricciones propias de las leyes de estado santuario limitan la cooperación de las autoridades locales, por lo que los agentes federales recurren con más frecuencia a aeropuertos y tribunales para hacer arrestos con menor apoyo local

Miami, detención y traslado a Texas

Uno de los casos más recientes es el de Ernestina “Tina” Pavlovsky, una argentina de 33 años que vive en Aspen. Fue detenida el 1° de agosto por agentes del ICE en una puerta de embarque del aeropuerto internacional de Miami, cuando se preparaba para volver a Colorado después de visitar a familiares

Pavlovsky había ingresado legalmente a Estados Unidos con una visa de turista y no tenía antecedentes penales. Aun así, el Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que eso no impedía considerar que había incumplido las condiciones de su estadía

Tras el arresto, fue llevada a instalaciones de detención en Florida. Durante sus primeros días permaneció en Miramar, en una celda compartida con otras 16 mujeres. Luego pasó por el Centro de Transición de Broward y más tarde fue trasladada en autobús durante ocho horas antes de terminar en un vuelo hacia el centro de detención CoreCivic de Laredo, en Texas

Según su entorno familiar, el traslado total superó las 36 horas y se realizó con esposas en pies, manos y cintura. Un vocero federal señaló que la mujer recibirá el debido proceso y seguirá bajo custodia mientras avanza su proceso de expulsión

Texas como destino de los operativos

El recorrido de Pavlovsky muestra cómo una detención en un aeropuerto puede terminar con el traslado del detenido a otro estado. En Texas, además, la relación entre el ICE y las fuerzas de seguridad locales es distinta a la de California: la colaboración directa facilita arrestos y traslados de personas bajo custodia federal

Otro episodio ocurrió el 13 de agosto en el aeropuerto de Atlanta, donde una familia colombiana fue arrestada antes de abordar un vuelo hacia Fort Lauderdale. Según los datos disponibles, tenía permisos de trabajo, licencias de conducir y una solicitud de asilo pendiente, pero fue detenida por haber superado el plazo de su visa de turista

Ante este panorama, abogados especializados en inmigración recomendaron cautela con los viajes aéreos nacionales para ciertas personas en trámite migratorio. También advirtieron que una solicitud pendiente o un permiso de trabajo no impiden necesariamente una detención por parte del ICE