El Parque Nacional Iguazú suspenderá desde el 3 de agosto el acceso al circuito Garganta del Diablo por la crecida histórica del río y el riesgo de nuevas inundaciones en la zona
La decisión apunta a resguardar la infraestructura y garantizar la seguridad de los visitantes. El operativo para desmontar y proteger las pasarelas demandará al menos 40 días y se extenderá hasta que las condiciones permitan reconstruirlas sin riesgo
Una medida preventiva por el aumento del caudal
El aumento del Iguazú se vincula con lluvias intensas en el sur de Brasil y con proyecciones climáticas que anticipan un escenario de mayores precipitaciones. En los últimos días, el río llegó a un caudal cercano a los 10 millones de litros por segundo, unas siete veces por encima del promedio habitual
Las autoridades del parque indicaron que las pasarelas solo se rearmarán cuando los datos técnicos confirmen que el trabajo puede hacerse en forma segura. Mientras tanto, el resto de los circuitos permanecerá abierto y se mantendrá la atención sobre los 274 saltos del área turística
La alerta también alcanza a la seguridad de los visitantes
La preocupación por las condiciones del área se reforzó tras el accidente ocurrido el martes en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú, donde una embarcación turística volcó durante una excursión
En el siniestro murió un joven neerlandés de 26 años por ahogamiento y paro cardiorrespiratorio. Otras personas que viajaban a bordo recibieron asistencia médica y el caso quedó bajo investigación de las autoridades brasileñas
En paralelo, el avance de un fenómeno climático asociado al llamado Super Niño mantiene en alerta a la región por el riesgo de lluvias más intensas de lo normal durante los próximos meses