Un relevo histórico
CIUDAD DE PANAMÁ. Ilya Espino de Marotta asumió este lunes como la primera mujer en dirigir la administración del Canal de Panamá, en una etapa sensible para una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo
Espino, ingeniera naval, llega al cargo tras haber encabezado durante la última década el proyecto de ampliación del canal. Hasta ahora se desempeñaba como subadministradora
Desde el traspaso del canal por parte de Estados Unidos a fines de 1999, solo tres panameños habían ocupado esa posición
El agua, la prioridad inmediata
El canal es un motor de la economía panameña y concentra cerca del 3% del comercio marítimo global
Antes de asumir, Espino señaló que su prioridad será avanzar con el proyecto para construir un reservorio en el río Indio, dentro de la cuenca del canal
La obra, valuada en 1.500 millones de dólares, busca asegurar agua potable para la mitad de los 4 millones de habitantes del país y sostener la operación futura de la vía, inaugurada por Estados Unidos en 1914
La junta directiva del canal ya le había encomendado ese plan, que incluye reasentamiento de comunidades y consideraciones ambientales. Se trata del mayor proyecto desde la ampliación del canal, abierta en 2016 con un costo superior a 5.250 millones de dólares
Las autoridades prevén que el reservorio esté listo entre fines de 2031 y 2032
Para Espino, el desafío es garantizar abastecimiento a largo plazo sin afectar la confianza de las navieras. Si los clientes perciben que no existe una solución estructural para el agua, podrían desviar su carga hacia otras rutas
Presión externa y clima adverso
La obra tomó aún más relevancia en medio de otra etapa de lluvias escasas por el fenómeno de El Niño, que obligó recientemente a restringir el número de buques que cruzan cada día entre el Atlántico y el Pacífico
Como segunda autoridad del canal bajo la administración saliente de Ricaurte Vásquez, Espino vivió además la tensión provocada por las críticas y advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, antes y después de asumir su cargo
Trump amenazó con retomar el control del canal, aludiendo a la influencia china y alegando un trato desigual para las navieras estadounidenses
En ese contexto, la justicia panameña declaró inconstitucionales las concesiones portuarias en ambos extremos del canal, controladas por un consorcio de Hong Kong. Esa decisión siguió al anuncio de una posible compra de esos puertos y otros activos por parte de un fondo de inversión estadounidense, operación que luego quedó frenada
Espino afirmó que durante los próximos siete años su tarea será mantener una operación “eficiente, neutral y transparente”. Agregó que los asuntos diplomáticos corresponden al Estado panameño