Dos autos estacionados en las inmediaciones de la estación ferroviaria de la línea Mitre, en el barrio Chilavert de Villa Ballester, terminaron incendiados. El episodio reavivó la preocupación de los vecinos por una serie de ataques y otros hechos delictivos en la zona
Los vehículos quedaron reducidos a estructuras metálicas ennegrecidas en la esquina de Falucho e Independencia. En el lugar todavía se observan vidrios destruidos, restos calcinados y carrocerías afectadas por el fuego
El incendio y sus consecuencias
Uno de los autos era un Renault Clio que el propietario, residente en Miramar, había dejado a cargo de su padre, Adelino García, de 78 años. El hombre advirtió el incendio a través de las cámaras de seguridad de su vivienda durante la noche del martes 20
Horas después, la esposa de García sufrió fuertes dolores en el pecho y fue trasladada a una clínica. Allí le colocaron un stent y luego recibió el alta. Según el testimonio de su marido, el estrés provocado por el episodio agravó su estado de salud
Un Citroën C3 estacionado delante también fue alcanzado por las llamas, especialmente en el baúl y los asientos traseros. Su propietaria relató que recibió una alerta vecinal cerca de las 3.30 y que, cuando intentó moverlo, el fuego ya se había extendido
La vecina afirmó que las cámaras registraron a una persona que se acercó con una mochila y una bolsa, dejó un paquete debajo del otro vehículo y lo encendió. Según su relato, las llamas comenzaron de manera pequeña y luego se produjo una explosión. Los bomberos llegaron poco después para controlar el incendio
Más autos quemados y calles vacías
Los residentes también señalaron que otro Peugeot 206 permanece carbonizado desde hace casi un mes sobre la vereda de la calle San Lorenzo. No está confirmado si los distintos incendios están relacionados
Entre los vecinos circula además la versión de que una persona fue detenida en San Andrés por uno de estos hechos y posteriormente recuperó la libertad. García sostuvo que, según la información que recibió, la decisión habría estado vinculada con problemas de salud mental del sospechoso
La inseguridad, según describen los habitantes, se intensifica durante la noche. Algunos comercios modificaron sus horarios y evitan permanecer abiertos después de las 18. En el barrio se mencionan robos de celulares, hurtos, asaltos al voleo y episodios de robo a mano armada
Vecinos con décadas de residencia también denunciaron vandalismo contra elementos de las fachadas, que luego serían vendidos como chatarra. Los restos de los autos permanecen como una señal visible de una situación que, aseguran, alteró las rutinas y la tranquilidad cotidiana