La investigación por la muerte de Nerea Pereira, una niña de 11 años hallada sin vida en una vivienda de Berazategui, tomó un nuevo rumbo tras el resultado de la autopsia. Los forenses determinaron que la menor fue asesinada y descartaron que se hubiera quitado la vida

La fiscalía solicitó que las aprehensiones de la madre, la abuela y un tío de la niña se conviertan en detenciones. Hasta el momento, no se dictó la prisión preventiva contra los tres acusados

La autopsia y las sospechas sobre la escena

El cuerpo fue encontrado durante la madrugada del 30 de septiembre, luego de que una mujer pidiera ayuda y afirmara que su nieta se había ahorcado. La abuela declaró que habían bajado a la niña y la habían colocado en el piso, donde fue hallada en posición fetal

Sin embargo, el examen forense detectó lesiones antiguas en la espalda, signos de hemorragia interna y heridas compatibles con un posible abuso sexual. La autopsia estableció que la muerte se produjo por un paro cardíaco provocado por la ruptura de la aorta torácica y un shock hipovolémico, después de una nueva golpiza

Los investigadores sostienen que Nerea habría sido atacada en distintas ocasiones con golpes de puño, patadas y objetos contundentes. También analizan si la agresión final fue cometida con alevosía, es decir, aprovechando la indefensión de la víctima

Tres familiares bajo investigación

Los acusados son Rocío Pereira, madre de la niña; Mónica Villalba, su abuela, y Ezequiel Pereira, un tío. Otro tío había sido detenido inicialmente porque realizó maniobras de reanimación, pero luego recuperó la libertad por falta de pruebas

La fiscalía ordenó allanamientos en los domicilios de los familiares y solicitó que los hermanos menores de Nerea declaren mediante cámara Gesell. Los investigadores buscan determinar qué situaciones de violencia atravesaba la niña y quiénes participaron en los ataques

La reconstrucción del caso indica que, al momento del crimen, en la vivienda se encontraban los tres acusados, Nerea y sus tres hermanos menores. Por ahora, no se habría detectado la intervención de personas ajenas al grupo familiar

Una infancia marcada por el abandono

De acuerdo con la pesquisa, Nerea estaba en una situación de abandono. Aunque se encontraba escolarizada, asistía de manera irregular a la escuela de Berazategui donde estudiaba. Las autoridades educativas y los organismos municipales de niñez no habrían advertido los golpes, los cambios de conducta ni el riesgo que enfrentaba

La niña vivía en un inmueble de la calle 19 al 1500. Según los investigadores, quedaba al cuidado de un tío que tenía graves quemaduras en el rostro y casi no salía de la casa. La fiscalía también analiza el rol de la madre, a quien se le atribuye haber omitido intervenir pese a conocer las agresiones y tener la responsabilidad de proteger a su hija

La hipótesis de un ritual

El abuelo de Nerea, que no vivía en la vivienda, declaró ante los policías que algunos integrantes de la familia practicaban ritos umbandas. A partir de ese testimonio y de las marcas encontradas en el cuerpo, los investigadores incorporaron la posibilidad de que se tratara de un homicidio ritual

Esta hipótesis todavía no fue confirmada y constituye una de las líneas de investigación. La fiscalía continúa reuniendo pruebas mientras solicita que los acusados sean indagados por su presunta responsabilidad en un homicidio agravado por el vínculo y la alevosía, una calificación que contempla la prisión perpetua

El caso recuerda otros homicidios ritualizados investigados en el país, como el asesinato de Ramón Ignacio González, conocido como “Ramoncito”, ocurrido en 2006 en Mercedes, Corrientes. Por ese crimen, nueve acusados fueron condenados a prisión perpetua y un décimo imputado, que era menor de edad al momento del hecho, recibió una pena de 15 años