Los votantes de Islandia acuden este sábado a las urnas para decidir si el país debe reanudar las negociaciones, estancadas desde hace años, para ingresar a la Unión Europea. La consulta, de respuesta simple, podría redefinir por décadas la relación del país con el bloque

Si gana el rechazo, el proceso quedará cerrado al menos por una generación. Si triunfa el sí, se abrirá una negociación con la Comisión Europea sobre 35 áreas, desde la economía hasta los derechos humanos

Groenlandia en el centro del clima político

La votación se desarrolla bajo el efecto de las amenazas de Donald Trump de tomar el control de Groenlandia. En Islandia, a unos 290 kilómetros de ese territorio autónomo danés, creció la preocupación por la seguridad en el Atlántico Norte

Entre los electores circula una pregunta directa: si Groenlandia pudiera ser blanco de una presión mayor, ¿podría Islandia ser el siguiente objetivo? Para algunos partidarios de la integración europea, la membresía en la UE ofrecería una protección adicional frente a ese escenario

El gobierno de coalición de centroizquierda, elegido en 2024, impulsó el referéndum antes de lo previsto justamente por ese nuevo contexto. Una de sus defensoras, la escritora de terror Hildur Knútsdóttir, dijo que ya no confía realmente en Estados Unidos

Pesca, soberanía y memoria nacional

El debate no se limita a la geopolítica. La pesca vuelve a ser uno de los puntos más sensibles. Islandia frenó su intento anterior de entrar en la UE en 2015, en gran parte por el impacto que eso podría tener sobre sus abundantes recursos pesqueros

Las capturas de bacalao y eglefino son centrales para la economía y también para la identidad nacional. Integrarse al bloque implicaría sumarse a la política pesquera común, que permitiría el acceso de barcos de otros países a aguas islandesas

El gobierno ha señalado que buscaría un arreglo especial, con la posibilidad de una excepción total a esa política

La primera ministra, Kristrún Frostadóttir, insistió en que esta consulta no define por sí sola la adhesión. Dijo que, si gana el sí, habrá otro referéndum cuando exista un acuerdo de ingreso

La discusión también toca la memoria histórica. Islandia se independizó de Dinamarca en 1944 y mantiene una identidad marcada por la defensa de su autonomía. En los años 70 incluso ganó las llamadas Guerras del Bacalao frente a Reino Unido por el control de sus aguas

Quienes apoyan el acercamiento a Bruselas sostienen que el país debe integrarse más para enfrentar problemas que cruzan fronteras, como el cambio climático. Sus detractores responden que Islandia ya obtiene los beneficios de la integración europea a través del mercado único y Schengen, sin asumir las concesiones de la membresía plena

La decisión, dicen muchos en Reykjavik, no trata solo de economía. También pone a prueba qué tipo de país quiere seguir siendo Islandia