Los israelíes concurren a las urnas en una elección marcada por la seguridad, las guerras y el futuro político de Benjamin Netanyahu, el primer ministro que más tiempo ha ocupado el cargo en el país. Las encuestas anticipan una disputa estrecha con Gadi Eisenkot, antiguo jefe del Estado Mayor
Sin embargo, los votantes no eligen directamente al primer ministro. Votan por partidos que luego deben formar alianzas para alcanzar una mayoría en la Knéset, el Parlamento israelí. Ninguna fuerza ha conseguido por sí sola esa mayoría
Una elección atravesada por los ataques del 7 de octubre
La campaña se desarrolla bajo el impacto del ataque encabezado por Hamás el 7 de octubre de 2023. Ese día murieron 1.200 personas, en su mayoría civiles, y otras 251 fueron secuestradas. Las guerras posteriores en Gaza y otros territorios también forman parte del contexto electoral
Para muchos votantes judíos, las fallas de seguridad y las consecuencias sociales de aquel ataque pesan más que la situación humanitaria en Gaza. Cerca del 68% considera que su postura sobre el 7 de octubre es un factor central para decidir qué partido apoyar
Netanyahu ha rechazado los llamados a crear una comisión de investigación sobre los hechos y mantiene una postura dura frente a Irán y otros adversarios. Sus opositores cuestionan su responsabilidad política por las fallas de seguridad y su respaldo a exenciones del servicio militar para jóvenes ultraortodoxos
El servicio militar divide a los votantes religiosos
En un país que continúa en estado de guerra y con alto el fuego frágiles, aproximadamente una cuarta parte de los votantes judíos encuestados señaló el servicio militar obligatorio como un elemento decisivo
Las coaliciones encabezadas por Netanyahu han dependido durante años de partidos ultraortodoxos que reclaman exenciones para los jóvenes dedicados a los estudios religiosos. Eisenkot, cuyo hijo y dos sobrinos murieron combatiendo en Gaza, prometió terminar con esas dispensas de hecho
Más de 30 partidos compiten por la Knéset
Más de tres docenas de partidos participan en los comicios, aunque se calcula que alrededor de una docena obtendrá los escaños necesarios para ingresar al Parlamento
Netanyahu, de 77 años, encabeza el Likud, la principal fuerza nacionalista del país. Eisenkot, de 66 años, lidera Yashar, el mayor partido opositor de centro, después de incorporarse a la política en 2022
Entre los demás dirigentes en carrera están Naftali Bennett, de 54 años, ex primer ministro que compite en una fórmula conjunta con Yair Lapid; Itamar Ben-Gvir, de 50 años, ministro de Seguridad Nacional y líder de una fuerza ultranacionalista de extrema derecha; y Yair Golan, de 64 años, exgeneral al frente de los Demócratas, un partido de centroizquierda que apoya la creación de un Estado palestino
La cuestión palestina ocupa un lugar limitado en la campaña
Aunque la situación de los palestinos recibió atención internacional, la mayoría de los israelíes se opone a la creación de un Estado palestino. Netanyahu acusa a sus rivales de impulsar esa opción mediante el lema “Derecha o Palestina”
Ninguno de los principales candidatos propone reactivar el proceso de paz, aunque algunos opositores condenaron la violencia de grupos de colonos en Cisjordania
Mansour Abbas, dirigente árabe palestino de Ra’am, tampoco centró su campaña en el conflicto general. Su plataforma pone el foco en la delincuencia en las comunidades árabes. Además, designó como número dos a un político judío de orientación tradicional, una decisión que busca presentarlo como posible socio de una futura coalición
El resultado tendrá consecuencias internacionales
La alianza entre Estados Unidos e Israel atraviesa tensiones por la guerra no resuelta con Irán, iniciada conjuntamente el 28 de febrero. Mientras continúan las conversaciones regionales, crece en Irán la preocupación por un posible regreso a una guerra abierta
Donald Trump respaldó la reelección de Netanyahu la semana pasada, en un apoyo que fortaleció al primer ministro. La elección legislativa estadounidense de mitad de mandato se celebrará en una semana, y la relación con Israel, su conducta durante la guerra en Gaza y el trato hacia los palestinos ocupan un lugar relevante en esa campaña
La imagen internacional de Israel se deterioró como consecuencia de la guerra en Gaza. Netanyahu enfrenta una orden internacional de arresto, mientras organizaciones de derechos humanos y funcionarios de Naciones Unidas acusaron a Israel de genocidio, una imputación que el país niega enfáticamente
El próximo gobierno deberá afrontar la compleja tarea de recomponer la imagen internacional de Israel y sus relaciones exteriores. Antes, tendrá que superar las negociaciones entre partidos que determinarán quién puede reunir una mayoría y asumir como primer ministro