La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, saludó el compromiso de Keiko Fujimori con la independencia de poderes, pero advirtió que ese juramento choca con mensajes recientes que, según dijo, favorecen la intervención del sistema judicial
Durante la ceremonia por el Día del Juez y la Jueza, realizada en el Palacio de Justicia, Tello sostuvo que la autonomía de los magistrados solo se garantiza cuando pueden resolver sus casos sin presiones políticas ni de otra naturaleza. Añadió que, si esa independencia se debilita, el Poder Judicial quedaría sometido al poder político y la ciudadanía, en especial la más vulnerable, perdería protección frente a los abusos
Crítica a los procesos disciplinarios
En su discurso, la titular del Poder Judicial también cuestionó los procesos disciplinarios abiertos contra jueces de distintos niveles por haber dejado sin efecto una norma cuestionada del Congreso. Señaló que destituir a un magistrado únicamente porque una autoridad discrepa con su decisión eliminaría por completo la independencia judicial y sería arbitrario
Tello recordó que el control difuso no es una creación de los jueces, sino una facultad prevista en la Constitución, y afirmó que el control de convencionalidad responde a una obligación asumida por el Perú dentro del sistema interamericano de derechos humanos
También precisó que toda persona o institución puede criticar o impugnar una resolución judicial, pero advirtió que discrepar con una sentencia no debe convertirse en motivo para remover a quien la emitió
Rechazo a la idea de persecución
Más adelante, la presidenta del Poder Judicial negó que exista una persecución política contra integrantes de la Policía Nacional o de las Fuerzas Armadas. Aunque no lo mencionó de manera explícita, sus palabras aludieron a cuestionamientos recientes contra jueces que han resuelto en casos vinculados con efectivos en actividad y retiro investigados por presuntos abusos