Javier Arias nació y creció en la región de la Araucanía, al sur de Chile. Desde hace más de una década utiliza una silla de ruedas luego de sufrir un accidente mientras practicaba deportes de aventura
Durante una jornada en el río Trancura, un golpe contra una roca le fracturó la columna y le provocó una tetraplejia. El día había comenzado con una carrera acuática y terminó cambiando por completo su vida
Del aislamiento a una nueva etapa
Arias era guía de rafting, disfrutaba de la naturaleza y practicaba deportes de alta montaña. Después del accidente, permaneció cuatro meses alejado de la vida social y de los espacios naturales. La rehabilitación, el dolor y la adaptación a su nueva realidad fueron parte de un proceso difícil
Sin embargo, una semana después de recibir el alta entendió que no quería resignarse a la angustia. Decidió volver a vincularse con el deporte y utilizar su historia para transmitir un mensaje de superación
“Pude superar obstáculos después de un accidente que me dejó en silla de ruedas. Encontré la fuerza para adaptarme, seguir adelante, vivir la vida al máximo, explorar nuevos lugares y disfrutar de la libertad”, expresó Arias. También sostuvo que su objetivo es demostrar que la discapacidad no es un límite ni un obstáculo y que es posible hacer muchas cosas
Un viaje por Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil
Actualmente recorre Sudamérica en auto. Ya pasó por Argentina, Uruguay y Paraguay, y ahora se encuentra en Brasil. Viaja solo, cocina por su cuenta y realiza sus actividades cotidianas en silla de ruedas
“Es un desafío, pero también es libertad”, afirmó. Para Arias, la resiliencia fue una capacidad que desarrolló con los años, al aprender a adaptarse a su nueva situación sin permitir que su condición detuviera sus proyectos
El viajero depende principalmente de una pensión estatal. Su recorrido también tiene un motivo familiar: quiere demostrarle a su hija de 13 años que las situaciones complejas pueden afrontarse y superarse de la mejor manera posible
Una bitácora sobre ruedas
Arias registra su travesía en Instagram, donde comparte imágenes, reflexiones sobre las ciudades que visita y las experiencias que atraviesa en cada destino
Antes de superar los 15.000 kilómetros recorridos, describió su vehículo como su hogar y su compañero de aventuras. En ese camino, aseguró, cada lugar representa un descubrimiento y cada persona que conoce puede convertirse en parte de su familia en la ruta