Jeremiah Smith volvió a dar una muestra de por qué es una de las grandes referencias ofensivas de Ohio State. El receptor tuvo una actuación sobresaliente en el 56-3 sobre Ball State, con ocho recepciones para 151 yardas y dos touchdowns

Tras su segunda anotación, Smith celebró con un gesto alusivo al Trofeo Heisman. La escena resumió una jornada en la que el junior comenzó a construir argumentos propios en una temporada en la que busca instalarse entre los nombres más fuertes de la conversación nacional

Un impacto inmediato

Su primer touchdown llegó en una jugada de 48 yardas por la banda derecha, después de separarse de la cobertura y atrapar el pase con una recepción a una mano por encima del hombro. Fue también su primera captura de la temporada y abrió el camino para que los Buckeyes tomaran ventaja temprano

La segunda anotación fue aún más representativa de su talento: un envío de 3 yardas al fondo de la zona de anotación, pese a la marca encima, que alcanzó para confirmar ambos pies dentro del campo. En esa serie, Smith sumó cinco recepciones para 74 yardas y ayudó a que Ohio State se fuera al descanso con una diferencia de 35-3

Señales para lo que viene

Smith no jugó en la segunda mitad, una decisión pensada con el cruce de la próxima semana frente a Texas ya en el horizonte. Ohio State sabe que necesitará de su mejor versión para un partido de máxima exigencia

La conexión con el mariscal Julian Sayin también dejó buenas sensaciones. Sayin completó 21 de 25 pases para 320 yardas y tres touchdowns, y destacó la sincronía que fue apareciendo entre ambos durante la tarde

El antecedente inmediato refuerza el desafío: Texas ha limitado a Smith en los dos choques recientes entre ambos equipos, pero el receptor ya dejó claro que espera con ganas ese nuevo examen