JoCleta Wilson celebró 101 años y todavía sostiene una rutina que sorprende por su nivel de independencia. Se levanta de madrugada, maneja hasta su trabajo y atiende a clientes como cajera en una tienda de Home Depot en Louisville, Kentucky, en Estados Unidos

Trabaja dos o tres mañanas por semana, entre las 6:00 y las 10:00. Su decisión de seguir vinculada al empleo no responde solo a lo económico: también dice que le ayuda a mantenerse en contacto con otras personas después de haberse jubilado en tres ocasiones

Una vida autónoma

Fuera del trabajo, Wilson vive sola, conduce su auto para hacer compras y prepara sus propios alimentos. Para las tareas que prefiere evitar, como limpiar la casa o cuidar el jardín, contrata ayuda

Su forma de describir esa independencia es directa: con los años, asegura, también se volvió más práctica. Y cuando habla de su edad, no se identifica con un centenario. Dice sentirse “como si tuviera 39 años y estuviera a punto de cumplir 40”

El movimiento como costumbre

Antes de convertirse en la empleada de mayor edad de Home Depot en Estados Unidos, tuvo una larga carrera ligada a la danza. Fue bailarina profesional y más tarde dirigió durante 37 años la Louisville Dance Academy

Hoy ya no va al gimnasio, pero sigue moviéndose todos los días. En su casa pone música y baila, una práctica que considera su forma de ejercitarse. También realiza ejercicios de respiración por las noches y cuida su postura durante la jornada laboral

Hábitos y disciplina

Después de recibir un diagnóstico de colesterol alto, cambió parte de su alimentación. Dejó el tocino y el queso, redujo la harina blanca y pasó a priorizar alimentos como pollo, pescado y carne, con orientación nutricional

Aun así, no renunció por completo a los dulces. Conserva pastel de chocolate y helado en su casa y los consume en pequeñas cantidades. Su clave, dice, está en darse gustos sin excederse

También insiste en no dejar que las preocupaciones menores dominen el día. Para ella, el enojo consume energía y resta bienestar

Una historia que llamó la atención

Su rutina trascendió el entorno de la tienda y generó interés en la televisión y en otros ámbitos. Viajó a Nueva York con su hija para participar en un programa y conocer al elenco del musical Chicago

Además, forma parte de un proyecto del Albert Einstein College of Medicine centrado en personas centenarias. Allí le hicieron pruebas de fuerza, análisis de sangre y recopilaron datos sobre sueño y actividades cotidianas

Más allá de cualquier explicación científica, su caso retrata a una mujer que eligió mantenerse activa, creativa e independiente. Además de trabajar, pinta, canta, cose su propia ropa y escribió un libro de cocina

Sobre llegar a los 101 años, Wilson resume el tiempo con una imagen sencilla: los días pasan rápido, y la vida sigue avanzando como páginas que no se detienen