Joan Rubinger levantó una reputación sólida en la medicina deportiva con pacientes de alto en distintas disciplinas. Su sitio web destacaba una lista que incluía decenas de campeones y medallistas olímpicos

Pero, según documentos judiciales, detrás de esa imagen la enfermera practicante habría entregado de manera secreta recetas ilegales de analgésicos altamente adictivos a clientes de más de 20 estados. Las autoridades sostienen que indicó cómo evitar controles y que prescribió sustancias controladas sin un propósito médico legítimo

El mes pasado, la agencia antidrogas le retiró la autorización para recetar sustancias controladas, tras considerar que hubo una conducta especialmente grave. Además, en marzo aceptó pagar 1,4 millones de dólares para cerrar una demanda civil del Departamento de Justicia, sin admitir irregularidades

Una reputación construida con figuras del deporte

Rubinger, de 49 años, fue atleta desde chica y compitió internacionalmente en gimnasia. Más tarde practicó remo y salto con garrocha en Syracuse University

Su vida cambió en 2015, cuando cayó desde un acantilado mientras andaba en bicicleta de montaña. Sufrió lesiones en la médula espinal y quedó en silla de ruedas, aunque retomó el trabajo a los tres meses

Figuras de la NBA, entre ellas Dwyane Wade, llegaron a usar brazaletes naranjas en su honor. En redes y en su web, Rubinger acumuló testimonios de deportistas profesionales que la describían como un apoyo clave en sus recuperaciones

Las supuestas reglas para esquivar controles

La investigación sostiene que su operación se expandió con el tiempo: de atletas profesionales a personas vinculadas con una pandilla de Ohio, un traficante confeso de Nueva Jersey y una modelo de Nueva York

Los nuevos clientes debían seguir instrucciones reunidas en un documento que Rubinger llamaba “The Rules”. Según los investigadores, esas pautas buscaban reducir la atención de las autoridades

Los documentos judiciales indican que cobraba por adelantado, manejaba listas de precios para los analgésicos y recibía pagos a través de una aplicación digital. También, según las acusaciones, daba indicaciones por mensajería encriptada para evitar que las farmacias rechazaran las recetas

Una de las frases atribuidas a Rubinger resume el funcionamiento que describen los investigadores: el medicamento se entregaba solo después del pago, como en una transacción comercial

La denuncia que activó la investigación

La pesquisa comenzó en 2022, después de que Kelly Davis, entonces esposa del exjugador de los Carolina Panthers Thomas Davis, acudiera a una guardia en Carolina del Norte por un dolor en el pecho

Según el expediente, un médico le dijo que había sido señalada por recibir demasiada medicación para el dolor. Después descubrió que Rubinger había emitido 23 recetas de oxicodona usando su nombre, aunque el destino real era su esposo

Las autoridades afirman que Thomas Davis recibió más de 13.000 pastillas de oxicodona y Percocet entre noviembre de 2019 y marzo de 2024

Kelly Davis confrontó a Rubinger por Instagram y luego la denunció ante las autoridades y organismos vinculados al deporte y a la enfermería. También sostuvo que el consumo de opioides de su marido contribuyó al quiebre de su matrimonio

Thomas Davis no respondió a los pedidos de comentarios, aunque en una entrevista de mayo atribuyó el deterioro de su vida familiar al abuso de opioides

Rubinger no fue acusada penalmente. Su vocero afirmó que se trató de una causa civil y sugirió que la profesional había sido amenazada y presionada por clientes peligrosos