Las lluvias persistentes en el sur de Brasil elevaron el caudal del río Iguazú a más de 12.000 metros cúbicos por segundo, un nivel cercano a diez veces el promedio habitual. Ante esta situación, el Parque Nacional Iguazú restringió durante el lunes el acceso a todos sus sectores de uso público
La medida alcanzó al Circuito Inferior, el Circuito Superior, el Tren Ecológico, el Sendero Verde y el Sendero Macuco. La Garganta del Diablo permanecía cerrada desde el 3 de agosto, mientras sus pasarelas y barandas fueron desmontadas y trasladadas a tierra firme como prevención ante las crecidas
La reapertura quedó sujeta al estado del río
Las autoridades evaluaron el nivel del agua y las condiciones de las pasarelas, que podían presentar troncos, ramas, sedimentos y restos de animales. Aunque el caudal había descendido a unos 11.500 metros cúbicos por segundo, las lluvias continuaban y la baja era más lenta que en episodios recientes
Pasadas las 18.30, se confirmó la normalización de las actividades para el martes 13. La decisión quedó condicionada a que no se produjeran nuevos cambios en el nivel del río ni daños en la infraestructura
El desarme preventivo de las pasarelas de la Garganta del Diablo fue una medida inédita. La estructura metálica tiene casi dos kilómetros y, tras la crecida de octubre de 2023, el paseo permaneció cerrado durante nueve meses. El objetivo actual es evitar daños mayores y reducir los tiempos y costos de reconstrucción
El intendente del parque, José María Hervás, explicó que con un caudal de 8.000 metros cúbicos por segundo el agua alcanza el nivel del piso del balcón de la Garganta del Diablo, mientras que con 10.000 metros cúbicos por segundo lo supera
En el Parque Nacional do Iguaçú, del lado brasileño, también se restringió el acceso a las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo. Sin embargo, permanecieron habilitados los senderos altos, ubicados a mayor distancia y altura respecto del cauce
Alerta en la Triple Frontera y los ríos Paraná y Uruguay
La crecida también afectó a la zona de la Triple Frontera. El acceso al puerto internacional de Iguazú quedó cubierto por el agua, que casi alcanzó el techo del lugar. Los cruces por lancha y balsa sobre el río Iguazú y el Alto Paraná, incluidos los de Eldorado, Jardín América, Montecarlo y Puerto Rico, permanecieron cerrados hasta nuevo aviso
En Foz de Iguaçú fueron evacuadas algunas viviendas ubicadas en zonas bajas. En Ciudad del Este, las autoridades mantuvieron el alerta ante la posibilidad de evacuar otros sectores ribereños. En esa región, el riesgo se concentra principalmente en los asentamientos cercanos a los ríos, ya que las ciudades se encuentran a mayor altura
También se suspendieron los cruces por balsa o lancha sobre el río Uruguay y se emitieron alertas naranjas, el nivel previo a una eventual evacuación de las áreas costeras. En Santo Tomé, Monte Caseros, Paso de los Libres y Concordia se restringió el acceso a sectores ribereños, algunos de ellos ya alcanzados por el agua
En Corrientes, las localidades ubicadas aguas abajo de la represa de Yacyretá, como Ituzaingó, Paso de la Patria y Goya, permanecieron atentas a la evolución de la crecida. En Ituzaingó, la apertura del vertedero de Aña Cuá provocó la inundación de las playas
Preocupación por la continuidad de las lluvias
Las autoridades recomendaron consultar de manera permanente los partes oficiales para seguir la evolución del fenómeno. El escenario puede variar si las lluvias disminuyen y el nivel de los ríos comienza a bajar, o si las precipitaciones continúan y el caudal alcanza valores récord
El titular de la Oficina de Prevención ante Desastres Naturales de Posadas, Favio Cabello, advirtió que la inestabilidad podría intensificarse al acercarse el verano. Según su evaluación, el fenómeno de El Niño se encontraba en el séptimo nivel de una escala de diez y alcanzaría su máxima magnitud en noviembre, con efectos que podrían extenderse hasta enero