La decisión de la Corte Suprema de dar una aprobación preliminar a la orden de Donald Trump que restringe el voto por correo no modificó todavía ningún procedimiento electoral, pero sí instaló un escenario de incertidumbre sobre un sistema que usa cerca de un tercio del país

El tribunal no declaró válida la medida. Sostuvo, en cambio, que era demasiado temprano para que los estados gobernados por demócratas la impugnaran cuando lograron frenarla en junio ante un juez federal en Boston

Ese criterio reabre la batalla judicial en un calendario muy ajustado: los primeros envíos de boletas a votantes en el exterior y personal militar en Carolina del Norte están previstos para el 4 de septiembre

Una carrera contra el reloj

La orden aún enfrenta otro obstáculo: sigue vigente una segunda medida cautelar que impide al Servicio Postal aplicar cambios para ajustarse a la directiva presidencial. Aun así, la administración pidió levantar también esa restricción y ya difundió nuevas reglas postales que, si sobreviven al litigio, entrarían en vigor de inmediato

Esas normas exigen un formato específico para los sobres de boletas enviadas por correo y obligan a los estados a usar un sistema electrónico para informar al correo quién vota por esa vía. Si no cumplen, las boletas no serían despachadas

La posibilidad de una reforma de ese alcance en apenas días encendió alertas entre funcionarios electorales y expertos. Para varios de ellos, el plazo es materialmente imposible

Estados y funcionarios, en alerta

En California, autoridades locales señalaron que los envíos ya están por comenzar y que muchos condados incluso imprimieron sus sobres. En Nevada, donde todos los votantes registrados reciben una boleta por correo, se advirtió además que el sistema postal ya cometió errores recientes en la distribución de boletas

Especialistas en administración electoral remarcaron que ningún estado organiza sus comicios del modo que ahora pretende imponer la nueva regla. También subrayaron que los procesos electorales dependen de miles de oficinas locales, muchas con recursos limitados y sin personal permanente

El trasfondo político

Trump lleva años intentando reducir o frenar el voto por correo, aunque él mismo ha votado de ese modo en varias ocasiones. También acusó sin pruebas a ese sistema de haberle costado la elección de 2020

Según los datos disponibles, en 2024 el 29% de los votantes emitió su sufragio por correo. El uso de esa modalidad quedó cada vez más polarizado, con mayor presencia entre los demócratas que entre los republicanos

Hasta ahora, el presidente no logró imponer los cambios más amplios que buscaba porque la Constitución deja en manos de los estados las reglas electorales y, en comicios federales, del Congreso. Por eso, juristas consideran improbable que la orden termine aplicándose tal como fue planteada

Las demandas ya preparan una nueva fase. Para varios expertos, lo más probable es que el próximo capítulo judicial vuelva a frenar la medida antes de noviembre. Para otros, el daño ya está hecho: la sola posibilidad de cambiar las reglas a último momento introduce confusión en un proceso que, por diseño, necesita estabilidad