La economía de Japón creció a una tasa anualizada de 1,1% entre abril y junio, aun con un consumo privado estancado y una menor expansión de las exportaciones, según datos oficiales divulgados este lunes

En términos trimestrales, el producto interno bruto avanzó 0,3% frente al período enero-marzo. En el trimestre previo, la economía había registrado un ritmo anualizado de 2,1%

Consumo débil, exportaciones firmes

El gasto privado cayó 1,2% frente al trimestre anterior, mientras que las exportaciones subieron 0,5%, sostenidas por la demanda global de autos japoneses y semiconductores. El consumo del gobierno aumentó 1,6%

El crecimiento quedó por debajo de lo que esperaban los analistas. Entre los factores que presionan a la economía figuran el aumento de los costos energéticos provocado por la guerra en Irán, un problema especialmente sensible para Japón, que importa casi todo su petróleo

Energía cara y yen débil

La restricción sobre el estrecho de Ormuz elevó los precios del crudo, que se ubicó cerca de 88 dólares por barril, por encima de los unos 65 dólares de hace un año, aunque por debajo de los niveles que superaron los 110 dólares a comienzos de este año. Japón liberó reservas de petróleo y busca rutas alternativas

El yen débil favorece a grandes exportadoras como Toyota porque mejora el valor de sus ingresos en el exterior al convertirlos a moneda local. Pero también encarece las materias primas importadas, alimenta la inflación y reduce el poder de compra de los consumidores

Inflación, salarios y expectativas

La preocupación por los precios crece en un contexto de salarios que avanzan con lentitud. La primera ministra Sanae Takaichi prometió reactivar el crecimiento, aunque su nivel de apoyo viene bajando de forma gradual

El dólar se mueve cerca de los 160 yenes, frente a unos 145 hace un año, y cotizaba alrededor de 159 yenes tras la publicación de los datos. El Banco de Japón elevó recientemente su previsión de crecimiento para el año fiscal hasta marzo próximo a 0,6%, desde 0,5%