La Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS) enfrenta una situación financiera crítica. Sus reservas podrían agotarse al finalizar la temporada de invierno de 2028, por lo que la entidad puso en marcha un plan de ajuste

El programa busca alejar a la organización de pérdidas anuales previstas en 20 millones de francos suizos, equivalentes a unos 24 millones de dólares

Recortes y revisión de gastos

Como parte de la reorganización, la FIS cerró su oficina en Múnich, Alemania, redujo puestos de trabajo y limitó los subsidios destinados a los premios de las carreras, implementados durante la pandemia de COVID-19

La cantidad de empleados casi se había duplicado, de 50 a 98. Según explicó el secretario general interino, Urs Lehmann, la reducción de personal busca lograr una estructura más ágil, eficiente y menos costosa

La entidad supervisa las disciplinas de esquí alpino, esquí de fondo, freestyle, snowboard, saltos de esquí y combinada nórdica

Más competencias para sostener los premios

La FIS también analiza ampliar el calendario y organizar carreras en más sedes. La estrategia apunta a generar nuevos ingresos y mantener o incrementar los premios para los atletas

Durante la última temporada, el suizo Marco Odermatt lideró los ingresos masculinos del circuito alpino, con 741.000 euros. En la rama femenina, Mikaela Shiffrin encabezó la lista con 615.000 euros

Sin embargo, fueron los únicos esquiadores alpinos que superaron los 400.000 euros en premios durante los cinco meses de competencia. Esos montos todavía incluían aportes de la FIS que comenzaron durante la pandemia y que ya no resultan sostenibles

Lehmann sostuvo que el calendario todavía tiene espacio para sumar pruebas y que existen más interesados en organizar etapas de la Copa del Mundo que plazas disponibles

Además, se prevé incorporar campeonatos mundiales adicionales durante el actual año de menor actividad dentro del ciclo olímpico de cuatro años

Reservas en descenso y contratos de largo plazo

Las reservas patrimoniales de la FIS se redujeron casi a la mitad desde 2021 y terminaron el año pasado en unos 43 millones de francos suizos, cerca de 52 millones de dólares

Aunque los ingresos totales del ciclo de cuatro años hasta 2029 llegarían a casi 650 millones de francos suizos, el aumento de los gastos supera el crecimiento de la recaudación

Entre las causas del deterioro figuran la caída del valor de los derechos de transmisión de los campeonatos mundiales y el incremento de los costos de producción televisiva

La recuperación, de todos modos, no será inmediata. Los contratos comerciales y de derechos audiovisuales se encuentran comprometidos hasta 2030, por lo que cualquier mejora en su valor recién tendría un impacto significativo dentro de varios años

“Estamos ante una situación seria, pero no desesperada”, afirmó Lehmann, quien remarcó que el plan solo podrá funcionar si los integrantes de la federación actúan de manera coordinada