El sistema de residencia permanente basada en el empleo en Estados Unidos atraviesa una fuerte saturación administrativa. La combinación entre una demanda muy alta y un cupo anual limitado está provocando demoras extraordinarias para miles de solicitantes

En algunos casos, el tiempo estimado de espera para obtener la green card puede alcanzar los 179 años. El problema golpea con mayor fuerza a los nacidos en India, uno de los países con más pedidos dentro de estas categorías migratorias

Un cupo que quedó corto frente a la demanda

La ley federal fija en 140.000 el número anual de tarjetas de residencia por empleo para todo el mundo. Además, establece un límite por país equivalente al 7% de las visas sujetas a ese tope. Esa combinación reduce el margen para los solicitantes de naciones con una fuerte concentración de pedidos

El resultado es un embudo que acumula expedientes y empuja los plazos hacia niveles inusualmente largos. Según el reporte, la falta de cambios legislativos en esos topes mantiene trabado el sistema desde hace años

EB-2 y EB-3, las categorías más afectadas

La demora más severa alcanza a los trabajadores calificados nacidos en India que aplican a la categoría EB-2, destinada a profesionales con estudios avanzados o habilidades excepcionales

En la categoría EB-3, pensada para trabajadores profesionales y calificados, los solicitantes indios enfrentan esperas estimadas en 38 años. Para los nacidos en China dentro de la misma vía, el plazo ronda los siete años

La situación es menos extrema en la EB-1, reservada para personas con capacidades extraordinarias. Allí, la resolución para solicitantes de India y China se ubica entre cuatro y cinco años

La presión sobre quienes tienen visa H-1B

Muchos de los afectados buscan pasar de una visa temporal H-1B a la residencia permanente. Estas autorizaciones están fuertemente concentradas en ocupaciones vinculadas con tecnología e informática

La acumulación de más de 1,2 millones de expedientes mantiene a miles de profesionales en una situación de incertidumbre. Dependen de un empleador patrocinador para sostener su estatus legal y, si son despedidos, cuentan con 60 días para conseguir otro trabajo o salir del país

En ese contexto, también pesa la propuesta del gobierno de Donald Trump de fijar una tasa administrativa de 103.000 dólares para las solicitudes H-1B

Un debate que sigue abierto

Organizaciones favorables a la inmigración reclaman ampliar el cupo anual de residencias para evitar la fuga de talento y mejorar la capacidad de contratación de las empresas. Del otro lado, grupos críticos del sistema piden congelar o impedir estas tarjetas de residencia por empleo, al considerar que alteran el mercado laboral y perjudican a los graduados en ingeniería informática