Donald Trump reconoció que la guerra con Irán influyó en la derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato celebradas el martes. Según el presidente, el conflicto contribuyó al aumento de la gasolina en el corto plazo
El resultado significó un duro golpe para Trump: los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado
El costo económico se vuelve un problema político
Numerosos votantes relacionaron la guerra y el aumento del costo de vida con su decisión electoral. Gabrielle Schlueter, una jubilada de 69 años de Georgia, sostuvo que participar en un conflicto abierto no ofrece ventajas para la población
El debate se concentra ahora en la próxima decisión del presidente. Trump ha expresado su deseo de poner fin a la guerra, pero también ha amenazado con intensificar las acciones contra Irán
Analistas consideran que el conflicto se transformó en un lastre político. Una nueva escalada, advierten, podría provocar represalias iraníes, nuevas alteraciones en la economía mundial y una rebelión dentro del Partido Republicano
Presiones enfrentadas dentro y fuera de Estados Unidos
Los líderes demócratas Hakeem Jeffries y Chuck Schumer reclamaron el fin de la guerra. Schumer afirmó que la población estadounidense no comprende por qué el país sigue combatiendo en Irán
En Irán, el principal negociador del país interpretó el resultado electoral como un rechazo a la guerra. El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, adoptó una posición más cautelosa y sostuvo que quienes esperan un cambio en la política estadounidense se equivocan
La incertidumbre aumentó después de que Estados Unidos bombardeara una isla iraní el lunes. Trump también declaró durante el fin de semana que estaba dispuesto a lanzar un golpe contundente contra Irán
La posibilidad de una campaña militar breve e intensa, planteada en los últimos días, mantiene abierta la tensión. Para Trump, profundizar el conflicto podría agravar el costo económico y debilitar todavía más su posición dentro de su propio partido