Antes del partido entre la Selección argentina y Benín, durante el tradicional intercambio de banderines, el capitán africano Sessi D’Almeida le entregó a Lionel Messi una figura femenina dorada, posiblemente de bronce

El futbolista recibió además una carta. Messi agradeció el gesto con una sonrisa y le obsequió una rosa roja junto con el banderín de la AFA

Una figura inspirada en las Amazonas de Dahomey

La estatuilla representa a una integrante de las Amazonas de Dahomey, un ejército femenino de elite que defendió la soberanía de un antiguo reino situado en el territorio que hoy corresponde a Benín, entre Togo y Nigeria

Estas guerreras fueron reconocidas por su valentía, su ferocidad y su dureza en el campo de batalla. Combatieron desde el siglo XVIII hasta la colonización europea de África

El regalo es una versión en miniatura de un monumento de 30 metros de altura que se encuentra en Cotonú, la ciudad más importante de Benín. La estatua expresa el respeto que el país mantiene por aquellas mujeres y por su papel en la historia nacional

Un cuerpo militar formado desde la infancia

El ejército femenino fue creado por el rey Aho Houegbadja de Dahomey, durante una etapa de expansión del reino, cuya economía también se había enriquecido mediante el comercio de esclavos con países europeos

El nombre “Amazonas” fue utilizado por exploradores europeos. Entre las denominaciones locales figuraban Mino, que significa “nuestras madres”, Ahosi y Agojie, un término en fon que puede traducirse como “esposas del rey”

Las integrantes eran seleccionadas desde niñas por su fortaleza y condición atlética. Algunas habían sido esclavizadas y trasladadas desde otros pueblos. Recibían una instrucción militar extremadamente exigente, que incluía resistencia física, manejo de armas y preparación para soportar castigos severos si eran capturadas

Su vínculo con el monarca también implicaba el celibato. La entrega al soberano debía ser total y cada una debía estar disponible si el rey requería su presencia

Las temidas segadoras

En su momento de mayor expansión, la división femenina del ejército llegó a reunir entre 4000 y 6000 combatientes. Junto con los eunucos del palacio, sus integrantes custodiaban al rey y eran de las pocas personas autorizadas a ingresar en la residencia real después del atardecer

Las agojie se organizaban en distintos grupos: cazadoras de elefantes, fusileras, arqueras que utilizaban flechas envenenadas, artilleras y segadoras, consideradas las más temibles

Además de garrotes, cuchillos y lanzas, utilizaban un arma blanca de aproximadamente un metro de largo, similar a un machete. La empuñaban con las dos manos y la empleaban para decapitar a sus enemigos

Por la presencia de estas guerreras, el explorador británico Richard Burton describió a Dahomey como “la Esparta negra”

La derrota ante Francia y el final del reino

Las Agojie participaron de su primera batalla en 1727, en Savi, al sur del territorio. Más tarde combatieron contra pueblos vecinos y enfrentaron a las fuerzas francesas, que buscaban conquistar Dahomey

El poderío militar y armamentístico de Francia terminó imponiéndose. En uno de los últimos combates, en 1892, participaron 434 agojie y solo regresaron 17

Con la caída de Dahomey, en noviembre de ese año, los escuadrones femeninos fueron disueltos. Algunas de sus integrantes terminaron exhibidas como objetos exóticos en ferias de variedades de distintos lugares del mundo

De la historia de Benín a la cultura popular

Con el paso del tiempo, las Amazonas de Dahomey recuperaron un lugar digno en la memoria de sus descendientes y también inspiraron obras de la cultura popular

Su historia influyó en la creación de las Dora Milaje, las guardaespaldas femeninas de elite de la saga Black Panther, que también fueron llevadas al cine en 2018

En 2022, la película The Woman King, protagonizada por Viola Davis, volvió a poner en escena a las guerreras agojie a través de la historia de una monarca y combatiente de Dahomey

Así, durante la despedida de la Selección argentina, Messi recibió mucho más que un recuerdo: una representación de uno de los capítulos más poderosos del pasado de Benín