Con el alargamiento de los días y el aumento gradual de las temperaturas, la primavera ofrece una buena oportunidad para poner a punto el aire acondicionado antes de que llegue el período de mayor uso
Anticipar la revisión ayuda a evitar problemas durante el verano, favorece un funcionamiento más eficiente y puede extender la vida útil del aparato
Por qué conviene revisarlo en primavera
Durante esta época suele haber menor demanda de técnicos y, en consecuencia, más disponibilidad para realizar controles. También es posible detectar desperfectos con tiempo y resolverlos antes de los días de calor intenso
Los equipos tipo split pueden acumular polvo en los filtros y requerir un control del gas refrigerante después de varios meses de inactividad. Una revisión preventiva contribuye a
- Disminuir el consumo eléctrico y el impacto en la factura.
- Mejorar la calidad del aire interior al reducir la presencia de bacterias, moho y alérgenos.
- Prolongar la vida útil del equipo y reducir el riesgo de reparaciones costosas.
Qué controles se pueden realizar
Antes de intervenir el aparato, es importante consultar el manual, ya que cada modelo puede tener indicaciones particulares. Como guía general, se recomienda
- Lavar los filtros: retirar la tapa frontal, extraerlos y limpiarlos con agua fría. Deben secarse a la sombra antes de volver a colocarlos. Si las manchas oscuras permanecen, puede ser necesario reemplazarlos.
- Limpiar el split: revisar la salida de agua y las superficies internas para evitar humedad acumulada y malos olores.
- Revisar la unidad exterior: si se encuentra en un lugar accesible, quitar el polvo con una aspiradora o un cepillo. Las tareas que involucren el gas refrigerante deben quedar en manos de un técnico.
- Observar el circuito: controlar conexiones y cañerías para detectar posibles pérdidas o marcas de aceite.
- Probar el funcionamiento: encender el equipo y verificar que enfríe de manera adecuada, sin ruidos ni vibraciones fuera de lo normal.
Claves para gastar menos energía
El uso extendido de aires acondicionados durante los meses calurosos aumenta la presión sobre la red eléctrica. Para moderar el consumo, se aconseja
- Regular la temperatura en 24 °C. Cada grado menos puede elevar el consumo hasta un 8%.
- Mantener cerradas las puertas y ventanas del ambiente.
- Apagar el aparato al salir de la habitación.
- Limpiar los filtros, como mínimo, cada seis meses.
- Elegir equipos con tecnología inverter, capaces de reducir el consumo hasta un 60%.
De este modo, ocuparse del aire acondicionado durante la primavera permite llegar al verano con el equipo preparado, menos posibilidades de sufrir interrupciones y un uso más responsable de la electricidad