La posibilidad de impedir legalmente la transmisión en directo de la ejecución de Nidal Malik Hasan parece estar restringida, según especialistas en derecho militar. El exmayor del Ejército estadounidense fue condenado a muerte por matar a 13 personas en la base de Fort Hood, Texas, en 2009
Las normas del Ejército que regulan las ejecuciones militares no contemplan expresamente la difusión mundial del procedimiento. Sin embargo, esa ausencia no implica que exista una vía legal viable para que terceros intenten detener la transmisión
El Departamento de Defensa informó que Hasan sería ejecutado mediante un pelotón de fusilamiento y que el procedimiento se transmitiría por internet. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que se garantizaría el acceso público al acto
Hasan tendría la principal vía de impugnación
Brenner Fissell, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Villanova y especialista en justicia militar, sostuvo que, salvo Hasan, no está claro quién tendría legitimidad para oponerse a la transmisión
El condenado podría presentar ante un tribunal federal una petición de habeas corpus, un recurso utilizado para cuestionar la legalidad de una detención o de una condena
Eugene R. Fidell, profesor visitante de la Facultad de Derecho de Yale especializado en derecho militar, también consideró que Hasan tendría legitimidad para plantear una objeción. No obstante, señaló que existen pocas alternativas legales para impugnar otros aspectos del procedimiento
La posibilidad de que intervengan los padres
Fissell planteó una posibilidad poco explorada: que padres estadounidenses intenten impedir la transmisión para evitar que sus hijos vean a una persona morir por disparos, ya sea en directo o mediante una grabación posterior
La normativa del Ejército establece que ninguna persona menor de 18 años puede presenciar una ejecución militar. El especialista advirtió que queda abierta la discusión sobre si una transmisión en internet equivale a estar presente en el lugar
Según Fissell, las reglas fueron redactadas para quienes asisten físicamente a la ejecución y no contemplaron espectadores ubicados fuera del sitio ni transmisiones en línea. Fidell, sin embargo, consideró muy improbable que una demanda basada en ese argumento prospere
La primera ejecución por fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial
Hasan ingresó el 5 de noviembre de 2009 en un edificio médico donde soldados esperaban la autorización sanitaria antes de ser enviados a una misión. Gritó “Allahu akbar”, expresión árabe que significa “Dios es grande”, y abrió fuego contra los militares. También disparó contra quienes huían hacia el estacionamiento
Hasan afirmó que buscaba impedir que esos soldados viajaran a Afganistán y mataran a otros musulmanes. Tras recibir un disparo de las fuerzas de seguridad, quedó paralizado de la cintura para abajo y actualmente utiliza una silla de ruedas
La decisión de transmitir la ejecución generó críticas de representantes religiosos, incluidos obispos católicos estadounidenses. El vicepresidente JD Vance dijo que no vería el procedimiento y expresó dudas sobre si finalmente se realizaría la transmisión
El presidente Donald Trump autorizó la ejecución. Si se concreta mediante un pelotón de fusilamiento, será la primera de ese tipo en las Fuerzas Armadas estadounidenses desde la Segunda Guerra Mundial
La última ejecución militar estadounidense ocurrió el 13 de abril de 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado. Una modificación de la normativa del Ejército aprobada en 2023 otorgó al secretario del Ejército mayor discrecionalidad para elegir el método de ejecución, en parte para facilitar la aplicación de condenas en la base de Guantánamo
El fusilamiento es, según Fissell, un método de ejecución legal dentro del sistema militar estadounidense