La presencia de Donald Trump en el partido entre Texas y Tennessee podría generar inconvenientes que vayan más allá del tránsito y de las demoras en los controles de seguridad. El entrenador de los Longhorns, Steve Sarkisian, advirtió que los movimientos del presidente dentro del estadio podrían interrumpir las comunicaciones entre los técnicos y los jugadores

El encuentro de la Conferencia del Sureste enfrentará al número uno del país, Texas, con Tennessee, ubicado en el puesto 14, en el estadio Neyland de Knoxville. Allí, Trump verá por primera vez en persona al mariscal de campo Arch Manning, sobrino de Peyton Manning, una figura histórica del recinto

Los auriculares podrían quedar fuera de servicio

Los equipos deberán estar preparados para perder la comunicación por los auriculares cada vez que Trump ingrese al estadio, se retire o cambie de ubicación dentro del escenario deportivo, explicó Sarkisian

Ese sistema permite que los entrenadores se comuniquen entre sí y transmitan las jugadas al mariscal de campo. Una interrupción puede producirse por el ruido del público, una falla técnica o una medida de seguridad presidencial

“Hay que tener un plan para adaptarse si entra a mediados del primer cuarto, se va en el cuarto o decide ir al baño”, señaló Sarkisian

El antecedente de la final universitaria

La situación ya tuvo un antecedente durante la final del College Football Playoff de la temporada pasada, disputada entre Miami e Indiana en Nueva Orleans. Trump se retiró durante el cuarto período, cuando Indiana ganaba 27-21

Sarkisian contó que Mario Cristobal, entrenador de Miami, le dijo que la salida presidencial había afectado las comunicaciones durante la última posesión de los Hurricanes, que terminó con una intercepción decisiva

El entrenador de Indiana, Curt Cignetti, cuestionó esa versión, aunque reconoció que las comunicaciones se cortaron brevemente en un momento importante. Según recordó, cuando Trump se retiró, cerca de los siete minutos finales, hubo dos o tres jugadas que no pudieron escuchar

El dispositivo volvió a funcionar después de una anotación de touchdown de Malachi Toney y no registró nuevos problemas durante el resto del partido. El gobierno estadounidense negó que la partida de Trump hubiera causado inconvenientes en los auriculares o en las comunicaciones

Un operativo reforzado para más de 100.000 espectadores

El partido comenzará el sábado al mediodía y las autoridades de la Universidad de Tennessee recomendaron a los aficionados llegar mucho antes de lo habitual. Las puertas abrirán 30 minutos antes para facilitar el ingreso de una multitud estimada en más de 100.000 personas

Los controles en los accesos serán reforzados por el Servicio Secreto y se prevén mayores tiempos de espera a medida que se acerque el inicio. El equipo de Texas, sin embargo, mantendrá su horario habitual de llegada, previsto para unas dos horas y media antes del comienzo

Como incentivo para quienes ingresen temprano, los espectadores que accedan durante la primera hora posterior a la apertura de las puertas podrán comprar alimentos y bebidas, incluido alcohol, a mitad de precio