En 2012, pocos días después de la muerte de su padre, la fotógrafa y artista visual mexicana Gabriela Reyes Fuchs llevó una muestra de sus cenizas a un microscopio de la Universidad Nacional Autónoma de México
Esperaba encontrar una imagen opaca y gris. Sin embargo, observó un fondo oscuro con formas luminosas en tonos naranja, rojo, amarillo y azul, además de estructuras que le recordaron a las nebulosas
La experiencia modificó su manera de entender la vida, la muerte y el universo. “Es una prueba visual de que estamos hechos de estrellas”, expresó la artista
De una experiencia personal a una obra artística
Fuchs registró el proceso mediante fotografías y videos, y luego lo convirtió en la instalación Dead Soon, que recorrió centros culturales de México, Estados Unidos y Canadá
La propuesta se apoya en la idea de que algunos elementos presentes en los seres vivos, como el carbono, el nitrógeno y el oxígeno, fueron producidos en estrellas antiguas. Para la artista, esa conexión material ofrece una forma poética y reconfortante de atravesar el duelo
Una imagen única para cada muestra
A partir del interés que despertó su trabajo, Fuchs creó Innerstela. El proyecto recibe miligramos de cenizas de personas fallecidas y entrega una fotografía del microcosmos observado en cada muestra
La artista sostiene que cada espécimen es diferente, como una huella digital. Para crear la pieza final, examina la muestra hasta encontrar el encuadre adecuado, elimina píxeles muertos y partículas de la imagen y entrega el resultado con un certificado de autenticidad
El servicio cuesta 1600 dólares más impuestos. Fuchs también busca mecanismos de patrocinio para facilitar el acceso a personas sin recursos y aspira a colaborar con comunidades afectadas por duelos traumáticos, incluidos familiares de personas desaparecidas y víctimas de conflictos bélicos
Una forma de recordar
La primera imagen que obtuvo de las cenizas de su padre fue impresa en papel perlado y en gran formato. Actualmente ocupa un lugar destacado en su vivienda
Fuchs afirma que su trabajo no elimina el dolor de la ausencia, pero puede aportar una cuota de alegría y una manera sutil de conmemorar a quienes murieron. Su proyecto continúa explorando el vínculo entre ciencia, arte y memoria, también en procesos de duelo por animales