Dos de las mayores empresas de energía solar fuera de red en África están atrayendo la atención de los mercados con operaciones de financiamiento poco habituales para el sector. Los acuerdos reavivan la expectativa de que el capital privado pueda convertirse en una fuente decisiva para llevar electricidad a millones de hogares sin acceso confiable al servicio

En junio, d.light colocó un bono verde por 50 millones de dólares. Meses después, Sun King estructuró deuda titulizada por 286 millones de dólares. Ambas maniobras ponen a prueba si los inversores institucionales están dispuestos a respaldar a escala comercial el modelo de pago por uso que usan estas compañías

Cómo funciona el negocio

d.light y Sun King venden sistemas solares domésticos y electrodomésticos a familias sin conexión a la red. En lugar de pagar todo al inicio, los clientes abonan cuotas pequeñas, muchas veces desde aplicaciones móviles

Esos pagos futuros, conocidos como cuentas por cobrar, se agrupan y sirven como respaldo para bonos u otros instrumentos financieros. Así, las empresas obtienen capital fresco de inmediato y pueden seguir ampliando sus instalaciones

El director financiero global de Sun King calificó estas operaciones como un avance decisivo para la industria. También advirtió que no todas las firmas del sector están en condiciones de replicarlas, porque los inversores suelen exigir entre cinco y siete años de historial de pagos antes de entrar en estructuras similares

Un mercado más sofisticado, pero no para todos

La titulización puede abaratar costos de financiamiento para compañías grandes, aunque requiere gastos legales, regulatorios y garantías crediticias que la vuelven poco viable para actores más pequeños

El principal riesgo que todavía frena a muchos inversores es la calidad de la cartera: la posibilidad de que los pagos no se comporten como se espera. A eso se suma la dificultad de explicar esos datos en términos claros para el mercado

En d.light, el bono verde está respaldado por una sociedad especial que concentra miles de cuentas por cobrar de clientes PAYGo. En el caso de Sun King, la estructura se apoya en una titulización similar a las usadas en hipotecas y préstamos para autos, pero basada en futuros pagos de clientes solares

Señales de maduración

Referentes del sector sostienen que estas operaciones muestran una evolución del financiamiento climático. La mejora en la calidad de los productos, las certificaciones, las garantías y el historial de repago hizo más atractivos estos activos para los inversores

También influyen cambios tecnológicos: las baterías de ion de litio ahora pueden durar hasta 10 años y sus precios cayeron más de 90% desde 2010. Todo eso reduce el riesgo percibido y convierte los pagos de los hogares en un flujo más previsible

Un informe sectorial de 2025 señaló que la inversión en moneda local alcanzó 47,2% del total y que participaron 18 nuevos inversores, incluidos bancos comerciales de Nigeria, Kenia, Tanzania y Madagascar

La clave sigue siendo el riesgo

Pese al entusiasmo, analistas remarcan que estas operaciones todavía dependen de fuertes mejoras crediticias, incluida una garantía total que redujo de forma significativa el riesgo para los inversores en el caso del bono de d.light

El gran desafío, advierten, es evitar que la búsqueda de rentabilidad empuje a las empresas hacia clientes más solventes y deje afuera a los hogares más pobres y difíciles de atender

Si este tipo de financiamiento se vuelve más común, podría cambiar la manera en que África avanza en electrificación. Pero para eso hará falta más compañías preparadas para recibir capital, estructuras financieras estandarizadas, mejores datos de desempeño y regulaciones favorables