Cientos de personas perdieron el suministro eléctrico y recibieron órdenes o recomendaciones de evacuación en la región de Four Corners, donde confluyen Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah. Los equipos de emergencia realizaron rescates durante la noche, mientras varias carreteras y puentes permanecían cerrados por las inundaciones
Las autoridades esperaban nuevas lluvias. Después de dos meses de precipitaciones intensas que pusieron fin a una sequía de verano, entre el miércoles y el viernes cayeron alrededor de 4 pulgadas (10 centímetros) sobre un terreno ya saturado. Para el sábado se preveía hasta 1 pulgada adicional (2,5 centímetros)
Rescates y evacuaciones en Nuevo México
En las zonas de Farmington y Shiprock, el departamento de gestión de emergencias del condado de San Juan informó que había organizado 20 rescates. También se había pedido evacuar a los habitantes de 600 viviendas y unas 1.500 personas estaban sin electricidad
El agua acumulada obligó a cerrar un tramo de 2 millas (3,2 kilómetros) de la autopista U.S. 64, al oeste de Shiprock. Además, la crecida del río San Juan y el agua sobre un puente provocaron el cierre de 4 millas de la ruta estatal New Mexico 371, al sur de Farmington, la ciudad más grande de la zona, con unos 46.000 habitantes
Una crecida superior a la prevista
En el sur de Colorado, las inundaciones fueron más graves de lo pronosticado. El nivel del río San Juan llegó a estar 3 pies (1 metro) por encima del registrado durante una inundación considerada de 100 años apenas un año antes
La región también atravesó una semana de tiempo severo. En Utah, el agua inundó decenas de viviendas, mientras que en Arizona tornados arrancaron techos, derribaron árboles sobre casas y dañaron líneas eléctricas
Partes del suroeste son rocosas, tienen poca vegetación y son propensas a inundaciones repentinas. En este caso, la lluvia reciente saturó el suelo y favoreció una inundación más extendida. Los meteorólogos atribuyeron la humedad a los restos de sistemas tropicales del Pacífico que habían llegado a tierra
Aunque algunas aguas podían comenzar a retroceder, se esperaba que las nuevas lluvias hicieran subir otra vez los ríos