Axel Rodríguez Olivas sube al escenario con un violín entre las manos. Al levantar el arco, los nervios comienzan a desaparecer: violines, trompetas, guitarrón y vihuela se unen en una melodía vibrante, acompañada por la voz de un tenor
“Creo que, en última instancia, lo que siento es alegría”, dice el músico de 20 años, vestido con un traje charro adornado con botones metálicos y un amplio moño
Rodríguez Olivas se prepara para convertirse en el primer estudiante en graduarse con una especialización secundaria en mariachi de la Universidad de Nevada en Las Vegas (UNLV), una de las pocas instituciones del país que ofrecen una formación de este tipo
La iniciativa responde a una necesidad concreta. En Las Vegas, donde los latinos representan más de un tercio de la población, la música de mariachi tiene tanta presencia en las escuelas que no siempre hay docentes suficientes para cubrir la demanda
Una tradición presente durante todo el año
El mariachi no es solo una actividad extracurricular para los estudiantes. También forma parte de la vida cultural y del entretenimiento cotidiano de Las Vegas
“Si salen hoy, seguramente encontrarán un mariachi en algún lugar del Strip”, afirma Stephen Blanco, responsable de la especialización de la UNLV y director de Mariachi Joya, la agrupación de la Escuela Secundaria de Las Vegas
Blanco define al mariachi como una expresión de la música popular mexicana nacida del orgullo y la alegría. Sus canciones hablan de dolor, amor, entusiasmo y celebración, y pueden emocionar incluso a quienes no hablan español
Como integrantes del grupo profesional Mariachi Paloma Azteca, Rodríguez Olivas y Blanco actúan en cumpleaños, bodas y funerales. En un concierto reciente, la agrupación abrió con “El Jalisciense”, una canción dedicada al estado mexicano de Jalisco y popularizada por Vicente Fernández
La música como vínculo con las raíces
Rodríguez Olivas comenzó tocando el saxofón en una banda escolar. Sin embargo, desde niño observaba presentaciones de mariachi y le atraía la energía de sus instrumentos y sus interpretaciones
Cuando descubrió que podía estudiar mariachi en la escuela secundaria, decidió aprender un instrumento nuevo. Con el tiempo, llegó a ser director estudiantil de Mariachi Joya, una agrupación reconocida que participó en la ceremonia de asunción presidencial de Joe Biden en 2021
“Me conecta con mis raíces”, explica. Su familia es de México y, según cuenta, la música también abrió conversaciones con sus padres, otros familiares y amigos
Mariachi Joya es la principal agrupación de la escuela secundaria, que cuenta con unos 350 estudiantes dentro de su programa. Durante los ensayos, Blanco corrige la afinación y trabaja la interpretación del repertorio. En el aula, un trofeo obtenido en la edición 2026 de Mariachi Extravaganza Las Vegas recuerda uno de sus logros recientes
En sus presentaciones, los estudiantes visten trajes rojos brillantes. Antes de comenzar, los violinistas levantan sus arcos y gritan “joya”, mientras que durante las canciones aparece el tradicional “grito” de entusiasmo del mariachi y el público acompaña con aplausos
La formación empieza desde edades tempranas. Ramiro Benavides, director de un mariachi de escuela media del distrito, enseña a sus alumnos a tocar y cantar, pero también a incorporar dramatismo y expresividad. En uno de los ensayos, una estudiante tímida gana confianza al lanzar un grito junto a sus compañeros
Una carrera para formar nuevos docentes
El programa de mariachi del Distrito Escolar del Condado de Clark creció de manera sostenida desde su creación en 2002. En los últimos años, conseguir suficientes profesores se volvió cada vez más difícil, explica Jeffrey Williams, director del área de Bellas Artes y Artes Escénicas del distrito
Para enfrentar esa escasez, Blanco puso en marcha en la UNLV un plan de 22 créditos. La propuesta combina el estudio del repertorio con herramientas para enseñar el género y se suma a las pocas alternativas universitarias similares disponibles en Texas
En una de las materias, los estudiantes analizan más de 70 canciones durante un semestre. Trabajan sobre sus letras, sus estilos y los elementos que distinguen a cada composición
Rodríguez Olivas terminará sus estudios dentro de tres años y planea regresar al Distrito Escolar del Condado de Clark para enseñar mariachi
“Quiero devolverles algo a las futuras generaciones, ofrecerles las mismas oportunidades que tuve y hacer que la experiencia sea tan divertida para ellos como lo fue para mí”, sostiene