Axel Rodríguez Olivas llegó al escenario con un violín y cierta tensión. Sin embargo, al comenzar a tocar, la música desplazó los nervios. Violines, trompetas, guitarrón y vihuela se combinaron con la voz de un tenor para llenar la sala
Vestido con un traje charro, el músico de 20 años está cerca de convertirse en el primer estudiante de la Universidad de Nevada Las Vegas (UNLV) en completar una especialización secundaria en mariachi
El programa busca responder a una necesidad concreta. En el distrito escolar del condado de Clark, donde estudian mariachi unos 6.000 alumnos, la cantidad de estudiantes interesados creció más rápido que la disponibilidad de docentes
Una tradición integrada a la vida de la ciudad
En Las Vegas, el mariachi excede el ámbito escolar. La música forma parte de la oferta cultural de la ciudad y puede escucharse durante todo el año en distintos espacios, incluidos los establecimientos del Strip
Stephen Blanco, responsable de la especialización en la UNLV y director de Mariachi Joya de Las Vegas High School, sostiene que el género logra conectar con públicos diversos porque sus canciones recorren emociones como el amor, el dolor, la alegría y el orgullo
Rodríguez Olivas y Blanco también integran Mariachi Paloma Azteca, un conjunto profesional que participa en cumpleaños, bodas y funerales. En una reciente presentación, el grupo interpretó “El Jalisciense”, una canción dedicada a Jalisco que alcanzó popularidad a través de Vicente Fernández
Durante el espectáculo, Emily Vargas cantó “Yo me muero donde quiera” mientras tocaba el violín. La pieza cuenta la historia de una mujer dispuesta a morir con orgullo por su país
Aprender música y fortalecer las raíces
Rodríguez Olivas comenzó tocando el saxofón en la escuela secundaria. Aunque había visto grupos de mariachi desde niño, se acercó a las clases por curiosidad y con la intención de aprender un instrumento diferente
Con el tiempo, encontró en el género una forma de acercarse a su familia mexicana y de abrir conversaciones con sus padres, parientes y amigos. En la secundaria, además, fue director estudiantil de Mariachi Joya, conjunto que participó en la ceremonia de investidura de Joe Biden en 2021
Mariachi Joya cuenta con unos 350 estudiantes. Durante los ensayos, Blanco trabaja la afinación, la coordinación del grupo y la interpretación de cada canción. El conjunto, que suele presentarse con trajes rojos, acompaña sus actuaciones con el tradicional “grito” del mariachi
La formación también incluye una dimensión escénica. Ramiro Benavides, director de otro grupo escolar del distrito, enseña a sus alumnos a cantar, tocar y desenvolverse con dramatismo frente al público. En una práctica, una estudiante comenzó a gritar con timidez, pero ganó confianza al sumarse sus compañeros
Un plan para cubrir la falta de docentes
El programa de mariachi del distrito nació en 2002 y desde entonces tuvo un crecimiento sostenido. Jeffrey Williams, director del Departamento de Bellas Artes y Artes Escénicas, explicó que en los últimos años resultó cada vez más difícil encontrar profesores suficientes
Para enfrentar esa situación, Blanco impulsó en la UNLV un plan de estudios de 22 créditos. La propuesta se suma a las pocas opciones universitarias similares disponibles en Estados Unidos, concentradas principalmente en Texas
Los estudiantes estudian el repertorio y las estrategias necesarias para enseñar el género. En una de las materias analizan más de 70 canciones durante un semestre, con especial atención a sus letras, estilos y características particulares
Rodríguez Olivas terminará sus estudios dentro de tres años y ya proyecta regresar al distrito escolar del condado de Clark. Su objetivo es enseñar mariachi y ofrecer a nuevos alumnos las oportunidades que él encontró en la música