Laura Tuny quedó en la memoria de varias generaciones por interpretar a Etelvina Baldasarre en Señorita maestra, la tira infantil de los años ochenta. Sin embargo, su vínculo con el espectáculo había comenzado mucho antes y continuó después de aquella popularidad
Su primer contacto con la televisión ocurrió en 1977, cuando su padre, médico cardiólogo y columnista de un programa de salud, la llevaba junto a su hermana al estudio. Allí participaban en demostraciones vinculadas con la medicina y, al mismo tiempo, se grababa Cantaniño, grupo infantil del que formó parte durante dos temporadas y con el que registró dos discos
El éxito de Etelvina
El ingreso a Señorita maestra llegó a través de sus vínculos con artistas de la época. Tuny se presentó a una prueba, recitó una poesía y consiguió el papel. Durante tres años combinó las grabaciones con el colegio, las funciones teatrales y las giras
La repercusión de la tira fue enorme. Los admiradores la buscaban en la guía telefónica y llamaban a su casa, mientras que en los teatros el entusiasmo del público obligaba al elenco a salir por puertas traseras y contar con personal de seguridad
La actriz disfrutaba interpretar a una niña tan distinta de ella. Etelvina podía llevar al extremo aquello que Tuny no hacía ni decía en su vida cotidiana, con una maldad que muchas veces rozaba lo caricaturesco
Años después, el personaje sigue siendo reconocido por el público. Tuny sostiene que esa reacción está ligada a la nostalgia y al cariño con el que muchas personas recuerdan la televisión de su infancia
Una nueva etapa lejos de las cámaras
Tras el final del programa, participó en producciones como Clave de Sol, Alta comedia y El sodero de mi vida. Pero la exposición disminuyó y la actriz tuvo que buscar nuevas formas de avanzar
Con el respaldo de su familia, dio clases de salsa, estudió baile y comenzó a trabajar en sus propias canciones. También atravesó la dificultad de ser identificada casi exclusivamente con Etelvina, algo que, según contó, le exigió demostrar constantemente que podía desarrollar otras facetas
En 2006 lanzó su primer disco, Mi sello en tu piel, y desde entonces sostiene su carrera como cantante pop. Para Tuny, la música no es solo una actividad profesional: es una forma de expresar quién es
Canciones para el cine
Su trabajo musical también llegó a producciones cinematográficas. En 2012 escribió en inglés una canción para la película infantil Golden Winter. Aunque inicialmente iba a sonar durante los créditos, finalmente fue incluida en una escena de la película
Además, compuso “Tu momento” para Sharknado 3. La artista reconoce que mantener una trayectoria musical durante tantos años no siempre fue sencillo, pero asegura que nunca dejó de tener claro cuál era su camino
El sueño de ser madre
Junto a su esposo, Claudio Braslavsky, Tuny intentó durante cinco años convertirse en madre. Congeló óvulos en Estados Unidos y realizó tratamientos de fertilización in vitro, aunque ninguno tuvo resultado
Cuando comprendió que no podía llevar adelante un embarazo, comenzó a investigar otras alternativas. La subrogación en Estados Unidos era demasiado costosa para la pareja, por lo que luego estudiaron la posibilidad de realizar el proceso en Ucrania
El procedimiento se llevó adelante mediante una agencia y dentro del marco legal correspondiente. La pareja viajó varias veces y, durante la etapa final del embarazo, alquiló durante un mes un departamento en Ucrania. Incluso tomó clases de ucraniano para prepararse para esa experiencia
La niña se llamó Shirley, un nombre que Tuny había elegido antes de iniciar el proceso y que, según explicó, significa “mi canto” en hebreo. Actualmente tiene 8 años, es expresiva, disfruta escribir y obtuvo un reconocimiento en un concurso literario de primer grado
Tuny dice que apoyará cualquier decisión que su hija tome en el futuro, aunque preferiría que no elija una carrera artística. Sus propios años de trabajo le enseñaron que ese camino puede estar marcado por la inestabilidad, los altibajos y el esfuerzo constante