LIV Golf destinó 15,6 millones de dólares a pagos de retención para siete ejecutivos en el período comprendido entre el anuncio del fin del respaldo financiero saudí y la presentación de su solicitud de bancarrota bajo el Capítulo 11

El director ejecutivo, Scott O'Neil, recibió 6,375 millones de dólares. También obtuvo un bono de 2,7 millones el 13 de febrero. El director financiero, David Phillipps, cobró 3,37 millones, mientras que el director jurídico, John Ruzich, recibió 2,6 millones. Los dos últimos pagos, al igual que el de O'Neil, fueron efectuados el 24 de junio

Pagos registrados antes de la presentación

Los documentos presentados ante el tribunal de quiebras de Nueva Jersey incluyen 129 pagos a acreedores realizados durante los 90 días anteriores a la solicitud, presentada el 8 de septiembre. También consignan 26 millones de dólares abonados a Jon Rahm durante el año previo

Greg Norman, primer director ejecutivo de LIV Golf, dejó el cargo en enero de 2025. El 26 de septiembre de ese año recibió un acuerdo de salida de 5,8 millones de dólares y un bono de 3,6 millones

En conjunto, los registros muestran pagos a Rahm por 26 millones de dólares, casi 13,9 millones a Bryson DeChambeau, 10,7 millones a Dustin Johnson y alrededor de 2,5 millones tanto a Cameron Smith como a Bubba Watson

Un futuro sin el respaldo del fondo saudí

El Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita había gastado más de 5.000 millones de dólares desde el lanzamiento de LIV Golf, en junio de 2022, y había ofrecido bonos de nueve cifras a figuras del PGA Tour y del circuito europeo. Su apoyo terminará después de la temporada 2026

BC Partners Credit se comprometió a aportar hasta 300 millones de dólares para respaldar una nueva etapa denominada LIV 2.0. El proyecto busca conservar a sus jugadores, aunque Jon Rahm, Sergio García, Louis Oosthuizen, Adrian Meronk y David Puig ya se desvincularon de sus acuerdos o indicaron que se marcharán

La propuesta revisada contempla fondos de premios de unos 9 millones de dólares, frente a los 20 millones de las bolsas individuales anteriores, al menos 10 torneos y un mayor énfasis en la competencia por equipos

Reclamos de proveedores y próximos pasos

LIV Golf también enfrenta dos demandas por servicios impagos. Mobbi Systems Group reclama más de 1 millón de dólares por suministrar la función televisiva “Any Shot, Any Time”, mientras que Fresh Tape Media exige 1,2 millones por producir jornadas de presentación para los medios. Ambas compañías figuran entre los acreedores sin garantía

La lista de acreedores refleja además el costo de organizar torneos internacionales con 13 equipos, música durante las rondas y conciertos posteriores. Entre los reclamos aparecen 178.087,50 dólares de la American Society of Composers, Authors and Publishers, 105.018,06 de Applause App Quality, 18.948 de Fenix Apparel and Accessories y 35.416,66 para el comentarista Jerry Foltz

La próxima audiencia del proceso de bancarrota está prevista para el 5 de noviembre. BC Partners había fijado inicialmente un plazo dominical para que los jugadores decidieran si continuarían con LIV 2.0, aunque ese límite puede extenderse conforme al acuerdo de reestructuración modificado