Los astronautas de Artemis II que rodearon la Luna a comienzos de este año recibieron este viernes la máxima condecoración espacial de Estados Unidos. Donald Trump les entregó la Congressional Space Medal of Honor a los tres estadounidenses y al canadiense que protagonizaron en abril un sobrevuelo lunar que marcó un nuevo récord de distancia para la humanidad
La ceremonia se realizó en el Johnson Space Center de Houston, sede del Control de Misión, con la presencia del administrador de NASA, Jared Isaacman, y otras autoridades. En ese marco, Trump anunció además la creación de una Academia Espacial de Estados Unidos para la Fuerza Espacial, NASA y el sector comercial vinculado al espacio
Una misión que abrió el camino
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se convirtieron en los primeros astronautas en viajar hasta las cercanías de la Luna en más de medio siglo. Durante el vuelo de prueba de la nueva cápsula Orion, se acercaron a 4.067 millas, o 6.545 kilómetros, del satélite natural
También fueron los primeros en despegar a bordo del nuevo cohete lunar de NASA, una estructura de unos 30 pisos que hasta ahora solo había volado una vez desde Cabo Cañaveral. Aunque no alunizaron, la misión dejó preparado el terreno para Artemis III, que prevé una maniobra de acople en órbita terrestre el próximo año
Según el plan de la agencia, Artemis IV podría concretar un descenso de dos astronautas cerca del polo sur lunar a partir de 2028. Trump sostuvo que Estados Unidos volverá a la Luna antes de que termine su mandato y aseguró que Marte será el siguiente objetivo, “muy pronto”
Un grupo selecto de homenajeados
El mandatario definió a los cuatro tripulantes como “héroes espaciales intrépidos” y destacó que el logro fue posible gracias al trabajo de muchas personas. Isaacman, por su parte, afirmó que no podría haber mejores representantes para llevar a la humanidad hacia las estrellas
La distinción fue creada para reconocer hazañas excepcionales en el programa espacial estadounidense y, hasta ahora, solo la habían recibido 30 astronautas. Entre ellos figuran nombres históricos como Neil Armstrong, Alan Shepard, John Glenn y Frank Borman
La entrega más reciente antes de esta ceremonia había sido para Doug Hurley y Bob Behnken, premiados por el vuelo de prueba de SpaceX a la Estación Espacial Internacional en 2020, un hito que devolvió a Estados Unidos la capacidad de lanzar tripulaciones desde su propio territorio
En el acto también participaron decenas de astronautas, incluido Harrison Schmitt, el último hombre en caminar sobre la Luna durante Apollo 17, y los integrantes de la futura misión Artemis III. Schmitt señaló que su propia expedición fue la más productiva de la exploración lunar hasta hoy, aunque dijo que pronto será superada por Artemis
NASA proyecta una base lunar sostenible con astronautas y robots cerca del polo sur, en una región donde los cráteres en sombra permanente podrían contener agua congelada utilizable para producir combustible y agua potable. China también observa esa misma zona, en un escenario que algunos funcionarios ya describen como una nueva carrera espacial
Al final de la ceremonia, los astronautas de Artemis II le regalaron a Trump una campera azul de vuelo con parches espaciales, cumpliendo una promesa hecha en una visita previa a la Casa Blanca. Luego, el presidente llamó por teléfono a los tres astronautas estadounidenses que están en la Estación Espacial Internacional e incluso les pasó brevemente el teléfono a dos de sus esposas para saludarlos