La temporada de los Cachorros de Chicago terminó con una sensación amarga. Jed Hoyer, presidente de operaciones deportivas de la franquicia, consideró que el equipo dejó escapar oportunidades importantes durante el cierre de la campaña y la postemporada
“Se siente como si hubiéramos dejado escapar algo”, expresó Hoyer tras la eliminación. El directivo sostuvo que los aficionados merecían disputar partidos de playoffs como locales, una posibilidad que Chicago perdió especialmente durante la última semana de la fase regular
Un final que cambió el escenario
El 12 de agosto, los Cachorros estaban a tres juegos de los Cerveceros en la División Central de la Liga Nacional y ocupaban el primer puesto de comodín. Sin embargo, concluyeron la temporada con un registro de 18-23, incluyendo una marca de 2-5 frente a Milwaukee
El cierre de 2-4 les hizo perder la ventaja de localía. Luego, San Diego los barrió en una serie de dos encuentros de la postemporada, en la que Chicago apenas produjo una carrera y conectó ocho hits
El desenlace fue la última parte de una campaña irregular. El equipo tuvo dos rachas de 10 victorias y otra de 10 derrotas antes de terminar con 89 triunfos, la segunda mejor cifra de la franquicia desde 2018
Una ofensiva destacada, pero insuficiente
Chicago encabezó las Grandes Ligas con 850 carreras en la temporada regular y contó con la primera campaña de 40 jonrones y 40 bases robadas en la historia de la organización. Pete Crow-Armstrong consiguió esa marca y aparece como uno de los principales candidatos al premio al Jugador Más Valioso
Alex Bregman también tuvo un repunte notable después de un comienzo muy por debajo de lo esperado. Desde el 27 de julio, nadie conectó más jonrones que él: bateó 18 en ese tramo y terminó el año con 28
A pesar de ese poder ofensivo y de una defensa que estuvo entre las mejores del béisbol, las lesiones de los abridores, la inestabilidad del bullpen y los altibajos con el bate impidieron que los Cachorros sostuvieran el ritmo de los Cerveceros
El pitcheo, la prioridad del receso
La rotación sufrió bajas importantes. Kade Horton y Justin Steele se perdieron toda la temporada, mientras que Edward Cabrera y Matthew Boyd pasaron por la lista de lesionados. Cabrera, una de las incorporaciones más relevantes antes del inicio del torneo, tuvo la peor campaña de su carrera cuando estuvo disponible
Los Cachorros también sumaron a Kevin Gausman y Clay Holmes en la fecha límite de traspasos, pero ninguno de los dos movimientos produjo el impacto esperado
Chicago permitió 231 jonrones, la segunda cifra más alta de las Grandes Ligas, sólo por detrás de los Atléticos. Hoyer reconoció que la organización ha sido más eficiente al formar bateadores y jugadores de posición que lanzadores
“Estamos desequilibrados”, admitió el ejecutivo, quien atribuyó los problemas a una combinación de lesiones, bajos rendimientos y adquisiciones que no funcionaron. El objetivo para los próximos meses será encontrar una fórmula que permita fortalecer el cuerpo de lanzadores
Cambios en el plantel
La diferencia con Milwaukee también aumentó la frustración interna. Aunque los Cachorros cuentan con una ventaja económica dentro de su división, Hoyer señaló que esa superioridad no se replica necesariamente frente a todos los equipos de la Liga Nacional
Chicago tuvo una nómina de 248 millones de dólares, la octava más elevada de las Grandes Ligas y casi el doble de la de los Cerveceros. Aun así, Milwaukee estableció un nivel de regularidad que los Cachorros no pudieron alcanzar
El plantel podría cambiar de manera significativa durante el receso. Hay 10 jugadores que podrían convertirse en agentes libres, entre ellos los jardineros Seiya Suzuki e Ian Happ
“El equipo se va a ver y sentir diferente el próximo año”, anticipó Hoyer. Para la dirigencia, esa transformación será una oportunidad para corregir el desequilibrio del plantel y construir una respuesta desde el pitcheo