Los votantes estadounidenses llegan a las elecciones legislativas del 3 de noviembre con un fuerte descontento hacia el presidente Donald Trump y el Partido Republicano. Sin embargo, la frustración también alcanza a los demócratas: pocos ciudadanos consideran que alguno de los dos partidos tenga respuestas eficaces para los problemas del país

La falta de confianza podría convertirse en un desafío para ambas fuerzas, independientemente de quién controle el Congreso. Aunque los republicanos pierden respaldo, los demócratas tampoco son vistos como una alternativa capaz de ofrecer soluciones duraderas

Ventaja demócrata en el costo de vida y la economía

El 38% de los votantes registrados cree que los demócratas manejarían mejor el costo de vida, frente al 27% que se inclina por los republicanos. En febrero, la opinión estaba prácticamente dividida entre ambos partidos

Los demócratas también avanzaron en materia económica. Cerca de cuatro de cada diez votantes registrados los consideran la mejor opción, frente al 26% de los adultos que expresaban esa preferencia en febrero

El resultado favorece a los candidatos demócratas, que han centrado sus críticas en la gestión de Trump. La aprobación presidencial sobre el costo de vida es baja y la evaluación de su desempeño económico es apenas mejor

Además, alrededor de seis de cada diez votantes registrados consideran que la descripción de un partido “enfocado en ayudar a las personas ricas y poderosas” representa muy bien o extremadamente bien al Partido Republicano. Solo cerca de tres de cada diez opinan lo mismo sobre los demócratas

Pocos creen que los partidos atiendan sus problemas

La menor percepción negativa hacia los demócratas no se traduce en una confianza significativamente mayor. Apenas dos de cada diez votantes registrados creen que el Partido Demócrata está muy o extremadamente enfocado en ayudar a personas como ellos o que puede resolver problemas importantes

Esas proporciones son similares a las que recibe el Partido Republicano. La oposición demócrata podría influir en la percepción de que carece de capacidad para avanzar, aunque la parálisis política también se produjo durante períodos de control demócrata

En el último año, el gobierno federal cerró parcialmente sus operaciones en dos ocasiones durante varias semanas debido a disputas partidarias en el Congreso relacionadas con el gasto en salud y la aplicación de las leyes migratorias. Durante la administración de Joe Biden, los demócratas tampoco lograron concretar objetivos como proteger el derecho al aborto, ampliar los derechos electorales o aumentar el salario mínimo

La inflación cotidiana alimenta el malestar. Aaron Siever, un expolicía de 41 años que actualmente guía recorridos por campos de batalla de la Guerra Civil en el suroeste de Virginia, afirmó que el aumento de los precios de la gasolina y los alimentos elevó sus costos de traslado y lo obligó a subir sus tarifas

“Hay problemas enormes y ninguno de los dos bandos parece capaz de resolverlos”, expresó Siever, quien cuestiona la lealtad partidaria por encima de la búsqueda de acuerdos

La discusión interna de los demócratas

El 55% de los votantes registrados considera que el Partido Republicano es “demasiado extremista”, mientras que el 45% aplica esa descripción a los demócratas

Dentro del electorado demócrata tampoco hay consenso sobre el rumbo del partido. Algo menos de la mitad cree que la fuerza es “demasiado moderada”, mientras una proporción similar considera que su posición es adecuada. Entre los republicanos predomina la opinión de que el partido mantiene el rumbo correcto

Meagan Ludwig, una corredora inmobiliaria de 41 años de Milwaukee, representa esa tensión. En las primarias demócratas para gobernador de Wisconsin votó por la socialista democrática Francesca Hong, al considerar que ofrecía una agenda más comprometida con las familias trabajadoras que David Crowley, ejecutivo del condado de Milwaukee

Crowley ganó la primaria por medio punto porcentual, unos 3.800 votos. Para la elección general de noviembre, Ludwig planea votarlo, aunque con reservas, en lugar del republicano Tom Tiffany, congresista

La votante espera que Crowley comprenda el descontento dentro del partido y promueva políticas más ambiciosas. “Estoy cansada de que busquemos cambios incrementales”, afirmó

Una encuesta marcada por el escepticismo

El sondeo consultó a 2.140 adultos, incluidos 1.766 votantes registrados, entre el 24 y el 28 de septiembre. El margen de error es de 2,9 puntos porcentuales para el conjunto de los adultos y de 3,1 puntos para los votantes registrados