La recaudación obtenida por los llamados impuestos saludables no alcanza para cubrir el costo público de atender los daños provocados por productos como el tabaco, el alcohol, los refrescos y otros consumos de riesgo, alertó la Alianza por la Justicia Fiscal
La organización sostuvo que estas cargas fiscales se han quedado entre cinco y 10 veces por debajo de los gastos que implica atender padecimientos vinculados con el tabaquismo, el alcoholismo, la obesidad y la contaminación. Aun así, estimó que una ampliación de su alcance podría aportar al menos 124 mil millones de pesos adicionales al erario para fortalecer el sistema de salud
El costo supera con creces lo que se recauda
Regina Bonilla, integrante de la alianza, explicó que con datos de 2025, por cada peso recaudado en tabacos gravados se gastaron 4.9 pesos en atender las consecuencias del tabaquismo. En el caso de las bebidas alcohólicas, el impacto económico fue aún mayor: por cada peso recaudado vía IEPS, el costo ascendió a 9.5 pesos
La organización advirtió que México enfrenta al mismo tiempo una crisis de salud, desigualdad y subfinanciamiento público
Salud pública, por debajo de lo recomendado
Bonilla recordó que la Organización Mundial de la Salud recomienda destinar 6 por ciento del PIB al gasto público en salud. En México, ese porcentaje se ubica entre 2.4 y 2.9 por ciento, lo que, además de ser insuficiente, reproduce diferencias de acceso a la atención médica entre personas con y sin seguridad social
Sophia Appl, coordinadora técnica de la alianza, llamó a cerrar la brecha de recaudación como una medida que puede traducirse en vidas salvadas. Citó datos de la Secretaría de Salud federal para advertir que una de cada seis personas de 30 años no llegará a los 70 años de edad debido a enfermedades no transmisibles, entre ellas diabetes, padecimientos cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas
La propuesta hacia 2027
Las organizaciones agrupadas en la alianza pidieron que, durante la discusión del Paquete Económico 2027, se amplíe el alcance de los impuestos saludables. También plantearon que la medida no se limite al consumo, como ocurre con el IEPS, sino que incluya licencias y permisos de producción para gravar directamente a las industrias de alcohol, tabaco, alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas
Otra de sus recomendaciones es etiquetar los recursos del IEPS saludable para destinarlos a tres rubros: IMSS Bienestar, el Sistema Nacional de Cuidados y organismos como Cofepris y Profeco, por su papel en la prevención de adicciones y la vigilancia del mercado
Según sus estimaciones, esos cambios podrían dejar 25 mil millones de pesos adicionales a las arcas públicas. A ello se sumarían otros 99 mil millones provenientes del IEPS al carbono y del impuesto a la tenencia, que ya no se cobra en 13 estados pese al aumento del parque vehicular y de las muertes asociadas a la exposición a partículas contaminantes
Las cifras difundidas por la alianza forman parte de un cuadernillo elaborado junto con el Instituto Urbano Sur