Los incendios que avanzan por distintas zonas de la isla indonesia de Borneo dificultan la supervivencia de los orangutanes, una especie en peligro de extinción. Los equipos de rescate evacuaron a varios animales hallados heridos, aislados o rodeados por una densa nube de humo

Novita fue hallada entre árboles quemados

Una orangutana de Borneo de entre 3 y 4 años, apodada Novita, fue encontrada aferrada a un árbol casi sin hojas en el bosque de Katune, en la provincia de Kalimantan Central

Tenía quemaduras en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, probablemente sufridas al atravesar una zona incendiada para llegar hasta el árbol. Fue sedada, recibió oxígeno y líquidos por vía intravenosa, y luego fue trasladada al centro de rehabilitación de Nyaru Menteng

Cuando sus heridas cicatricen, los especialistas evaluarán si puede trepar y desenvolverse nuevamente en su hábitat natural. Jamartin Sihite, presidente de la Fundación para la Supervivencia de los Orangutanes de Borneo, afirmó que existe esperanza de que pueda regresar al bosque, incluso con sus lesiones

Más de 270 animales fueron asistidos

Los incendios forestales y de tierras se agravaron este año debido a la intensificación de El Niño y a una prolongada temporada seca. La falta de agua también complicó las tareas para controlar el fuego. Japón brindó asistencia para combatir los incendios

Otro orangután, un macho llamado Sampurna y de unos 20 años, fue encontrado con dificultades para respirar en una plantación de palma aceitera del distrito de Ketapang, en Kalimantan Occidental. Murió pocas horas después de ser rescatado

Hasta el sábado, más de 270 animales silvestres habían sido rescatados, rehabilitados o trasladados hacia zonas más seguras en Kalimantan

La superficie quemada se extendió durante el año

Datos oficiales indican que entre enero y julio se quemaron más de 202.000 hectáreas de tierra. Una estimación basada en imágenes satelitales calculó que la superficie afectada llegó a casi 896.000 hectáreas hasta finales de agosto

El humo tóxico también provocó una crisis sanitaria en países vecinos. La nube llegó hasta Filipinas, a más de 800 kilómetros de distancia, mientras que las autoridades de Malasia declararon una emergencia en Sarawak, en la parte malasia de Borneo

Andi Muhammad Kadhafi, responsable de la Agencia de Conservación de Recursos Naturales de Kalimantan Central, señaló que los incendios de bosques y turberas amenazan tanto a las personas como a la fauna y sus hábitats

El funcionario destacó que la prevención del fuego, la protección de los ecosistemas, el monitoreo y la respuesta rápida deben avanzar de manera coordinada