Los Juegos Asiáticos finalizaron el domingo en Nagoya, Japón, después de reunir a unos 11.000 atletas de 45 países y regiones, una cifra superior a la registrada en los Juegos Olímpicos de París 2024

La ceremonia de clausura fue encabezada por Sheikh Joaan bin Hamad Al Thani, presidente del Consejo Olímpico de Asia. La próxima edición se celebrará en Doha, Qatar, en 2030, lo que representará un regreso especial para el dirigente, que es qatarí y hermano menor del emir Sheikh Tamim bin Al Thani

China volvió a dominar el medallero

La competencia incluyó 43 disciplinas, entre ellas deportes regionales como kurash, kabaddi y sepak takraw. China terminó al frente del medallero, con 169 oros y 341 medallas en total

Japón ocupó el segundo lugar, con 83 oros y 269 medallas. Luego se ubicaron Corea del Sur, con 39 oros y 150 medallas; India, con 21 y 85; Uzbekistán, con 21 y 70; e Irán, con 19 y 52

En total, 40 de los 45 países y regiones participantes consiguieron al menos una medalla. Bangladesh, Brunéi, Laos y Siria obtuvieron únicamente una medalla de bronce

Figuras que apuntan a Los Ángeles 2028

El japonés Shin Ohashi, de 17 años, estableció un récord mundial en los 200 metros pecho, con un tiempo de 2 minutos y 4,83 segundos. Fue el primer nadador en bajar la barrera de los 2 minutos y 5 segundos

La china Yu Zidi, de 13 años, ganó los 200 metros mariposa y participó en los relevos combinados de 200 y 400 metros. Los organizadores la eligieron como la deportista más destacada de la competencia

Su compatriota Zhang Zhanshou también sobresalió en la natación, con siete medallas de oro. El premio masculino quedó en manos del velocista tailandés Puripol Boonson, ganador de los 100 metros, con 9,90 segundos, y de los 200, con 19,88

India derrotó a Pakistán en la final masculina de cricket. Los equipos masculinos de Corea del Sur ganaron el oro en béisbol y fútbol, resultados que les permitieron obtener una exención del servicio militar obligatorio en su país

El golfista Tom Kim también consiguió ese beneficio tras ganar el torneo individual masculino. Además, las artes marciales mixtas debutaron en el programa, con combates sin jaula y competidores equipados con guantes y protectores para las piernas

Una organización marcada por dificultades

Los organizadores defendieron el desarrollo de los Juegos pese a diversos inconvenientes. El evento fue presentado bajo un modelo de austeridad y sostenibilidad: no hubo una villa olímpica, y los atletas fueron alojados en un crucero, hoteles y contenedores temporales

La distribución de las sedes complicó el transporte. Las competencias se extendieron desde Nagoya hacia distintas zonas del centro de Japón, con la natación en Tokio y parte del fútbol en Osaka

El plan original contemplaba a 15.000 atletas y funcionarios, pero los organizadores afirmaron que la cifra llegó a 17.000 debido a inscripciones de último momento. Para ampliar el programa, el torneo de básquetbol comenzó el 10 de septiembre, nueve días antes de la inauguración oficial

Entre los problemas registrados hubo colectivos que llegaron a destinos equivocados, la reproducción del himno de Corea del Norte durante un partido de hockey sobre césped entre Corea del Sur y Bangladesh y dificultades iniciales para encontrar alojamiento para todos los participantes

Hideaki Omura, gobernador de la prefectura de Aichi y responsable del comité organizador, reconoció que hubo demoras en los autobuses y describió la realización del evento como un desafío enorme

El impacto de los Juegos de Tokio

Nagoya fue elegida como sede en 2016, antes de la pandemia de COVID-19 y del aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio hasta 2021. Japón informó un gasto oficial de 13.000 millones de dólares para ese evento, aunque un informe gubernamental estimó que el costo real pudo haber sido el doble

En 2016, los organizadores de Nagoya habían calculado un presupuesto cercano a los 650 millones de dólares. Sin embargo, a fines de 2025 señalaron que la cifra había aumentado hasta unos 2.500 millones, casi cuatro veces el monto inicial

La empresa publicitaria japonesa Dentsu, condenada por manipulación de licitaciones vinculada con los Juegos Olímpicos de Tokio, quedó excluida de las contrataciones para esta competencia. La firma contaba con experiencia en la organización de grandes eventos deportivos y en la búsqueda de patrocinadores

A pesar de las dificultades, el Consejo Olímpico de Asia sostuvo que el comité organizador trabajó para demostrar que Japón podía llevar adelante el evento