En el noreste de Siria, la disolución de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) fue recibida con sentimientos encontrados. Para muchos kurdos, el anuncio abre una nueva etapa; para otros, deja dudas sobre el futuro de una fuerza que sostuvo durante años el control de la región

Una transición que avanza hacia el Estado

Mazloum Abdi, comandante de las FDS, anunció el martes la disolución formal del grupo, que durante años administró una zona autónoma de facto que llegó a abarcar cerca de una cuarta parte de Siria. Tras perder gran parte del territorio en una ofensiva del gobierno en enero, sus combatientes pasarán a integrarse en el ejército estatal y las instituciones civiles bajo su control serán transferidas al Estado

La transición avanzó con menos tensiones de las que muchos preveían. El presidente interino Ahmad al-Sharaa prometió reforzar los derechos de los kurdos, una comunidad que durante décadas fue marginada bajo el régimen de la dinastía Assad

Derechos antes que siglas

Entre los habitantes kurdos de Qamishli y localidades cercanas predomina la idea de dar una oportunidad al nuevo esquema político. Para varios de ellos, lo decisivo no es la continuidad de las FDS como organización, sino la garantía de derechos lingüísticos, políticos y económicos

Un activista de la sociedad civil en Qamishli expresó confianza en que el liderazgo kurdo pueda defender los intereses de la comunidad y asegurar sus derechos básicos. Entre ellos mencionó hablar su propia lengua, vivir y administrar su tierra y no sufrir agresiones por ser kurdos

Desde Amuda, al oeste de Qamishli, otra residente sostuvo que la prioridad es que se respeten los derechos kurdos y que puedan participar activamente en la nueva Siria. Para ella, la desaparición de las FDS no equivale a la desaparición de los kurdos

Recuerdos de guerra y desconfianza

No todos reciben el cambio con el mismo ánimo. Algunos ven con inquietud la desaparición del nombre FDS, pese a aceptar la integración militar. Un desplazado de Afrin recordó que la fuerza tuvo un papel central en la lucha contra Estado Islámico y sostuvo que borrar su identidad resulta doloroso

La desconfianza también persiste por los antecedentes del conflicto. Parte de los grupos insurgentes que participaron en la ofensiva que derrocó a Bashar Assad se enfrentaron antes con las FDS. En paralelo, la región ha sufrido subas de precios y deterioro de las condiciones de vida tras la retirada de subsidios al combustible

En los últimos meses, esas tensiones derivaron en protestas contra el encarecimiento de la vida en zonas que antes estaban bajo control de las FDS

Apoyo externo y apuesta política

La integración del noreste supuso un impulso para el gobierno de al-Sharaa, que busca consolidar el país tras casi 14 años de guerra civil. La medida fue celebrada por actores internacionales con interés en la estabilidad siria

El presidente de Francia saludó el paso como una etapa decisiva en la integración pacífica de las FDS al Estado sirio. El enviado estadounidense para Siria calificó el anuncio de histórico y destacó el liderazgo de quienes impulsan una salida negociada

También valoró la promesa de reconocer el idioma kurdo en la educación y la posible incorporación de figuras destacadas de las FDS a funciones relevantes dentro del gobierno. Aunque esas designaciones no fueron anunciadas oficialmente, medios locales indicaron que Abdi podría ser asesor presidencial y Elham Ahmad, vice en el parlamento

Nechirvan Barzani, presidente de la región autónoma kurda del norte de Irak y mediador en el proceso, respaldó los pasos dados para aplicar el acuerdo y llamó a las fuerzas políticas kurdas y a los distintos sectores de la sociedad siria a apoyarlo