Los restos del zar Samuel llegarán este sábado a Bulgaria después de décadas de negociaciones con Grecia. El gobernante medieval, considerado un símbolo de la identidad nacional búlgara, combatió contra el Imperio bizantino para ampliar su reino, aunque fue derrotado y murió poco después, en 1014
Los restos fueron descubiertos hace 60 años en una zona fronteriza griega. Serán trasladados a Sofía en un avión militar y recibidos con honores de Estado, incluida una escolta de aviones de combate, una salva de 21 cañonazos y una procesión hasta la iglesia de Santa Sofía
El público podrá acercarse allí para rendir homenaje al antiguo gobernante
Un acuerdo sobre patrimonio religioso
La entrega se concretó tras un acuerdo alcanzado esta semana entre los ministros de Cultura de ambos países. Como parte del entendimiento, Bulgaria devolverá reliquias religiosas retiradas de monasterios griegos durante la Primera Guerra Mundial
Varios académicos y líderes religiosos griegos cuestionaron el acuerdo y consideraron insuficientes las devoluciones previstas por Bulgaria
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, y su par búlgaro, Rumen Radev, participaron en una ceremonia celebrada en el Museo de la Civilización Bizantina de Tesalónica, donde se conservaban los restos
“Estos objetos pertenecen a ambos pueblos; constituyen nuestra memoria y nuestro vínculo. Nuestros compatriotas y las futuras generaciones merecen y deben tener la oportunidad de rendir homenaje a sus antepasados”, afirmó Radev
El mandatario búlgaro agregó: “Si en el pasado el zar Samuel nos dividió, hoy puedo decir que nos une. Fortalece nuestra cooperación estratégica y hace aún más estrechas las relaciones históricas entre nuestros Estados y nuestros pueblos”
El reclamo por los mármoles del Partenón
Mitsotakis expresó su esperanza de que la ceremonia contribuya a la campaña internacional de Grecia para recuperar los mármoles del Partenón, un conjunto de esculturas de mármol de 2500 años de antigüedad que fueron retiradas de la Acrópolis de Atenas y posteriormente exhibidas en el Museo Británico
“La comunidad internacional está reevaluando, en esencia, su postura de larga data sobre la protección del patrimonio cultural”, sostuvo el primer ministro griego
Según Mitsotakis, ese cambio se refleja en la iniciativa de restitución, basada en el principio de que los monumentos y bienes históricos no pueden ser tratados como botines de guerra ni como resultado de circunstancias posteriores a su creación