El presidente del Congreso de Guatemala, Luis Contreras, rechazó las acusaciones en su contra y respondió con dureza a Rodrigo Arenas, director de República GT, a quien calificó de “sicópata” y “enajenado mental”

La tensión aumentó después de que Arenas denunciara amenazas contra su vida y la de su equipo editorial, y señalara a políticos y financistas vinculados al crimen organizado por un supuesto plan para asesinarlo

Cruce de acusaciones

Contreras negó cualquier participación en los hechos y afirmó que ya presentó denuncias penales contra Arenas, el medio y otras personas que pudieran resultar involucradas. También pidió que las acusaciones se lleven ante las autoridades y que se presenten pruebas

“Vamos a esperar que el juzgado o quien tenga que investigar, que investigue y que salga la verdad”, expresó el diputado, quien aseguró no conocer personalmente a Arenas

Según dijo, la única referencia que tiene sobre él proviene de la lectura de Patio Trasero dos, un libro de investigaciones periodísticas que aborda presuntos casos de financiamiento electoral ilícito

Denuncia y señalamiento

Por su parte, Arenas afirmó públicamente que existía un plan para atentar contra su vida y la de su equipo. En un video difundido el 17 de agosto aseguró: “Me quieren matar”

Un día después, República GT señaló a Roberto Arzú, Luis Contreras, Luis Aguirre, Nery Rodas y César Fión como presuntos participantes en la planificación del ataque, y sostuvo que también habrían intervenido capos del narcotráfico en reuniones para frenar investigaciones sobre crimen organizado y política

El medio dijo haber presentado denuncias ante el Ministerio Público y autoridades de Estados Unidos en favor de Arenas y de los editores José Fernando Orellana y Alejandro Palmieri

Respuesta y antecedentes

Los señalados negaron los cargos y anunciaron acciones legales contra Arenas y su medio en Guatemala y Estados Unidos. Roberto Arzú calificó las acusaciones como “absoluta y rotundamente falsas”, mientras que Luis Aguirre invitó a revisar cámaras de seguridad del lugar donde supuestamente ocurrieron reuniones ilícitas

En el trasfondo del caso aparece el historial judicial de Arenas, quien estuvo vinculado a un proceso por financiamiento electoral ilícito relacionado con las elecciones de 2015. Aunque fue ligado a proceso, la Corte de Constitucionalidad anuló esa resolución y no enfrentó juicio

El conflicto derivó en una confrontación abierta, con denuncias cruzadas, exigencias de pruebas y la expectativa de nuevas investigaciones en Guatemala y en el exterior