Las autoridades de Luisiana autorizaron el regreso de la caza recreativa de caimanes mediante un sistema de lotería, una modalidad que no se habilitaba desde 1962. La temporada está prevista para octubre y, por ahora, las inscripciones ya cerraron

Una especie recuperada y bajo control

La medida se apoya en el crecimiento de la población de ejemplares en el estado. El Louisiana Department of Wildlife & Fisheries calcula que hoy hay hasta 3 millones de caimanes en el territorio, muy por encima de los menos de 100.000 registrados en la década de 1950

La caza comercial de estos reptiles existe desde el siglo XIX, pero la explotación sin suficiente regulación durante buena parte del siglo XX provocó una fuerte caída de la población. Eso llevó al cierre total de la temporada entre 1962 y 1972

Desde 1972, Luisiana mantiene un programa de manejo controlado. Ese sistema sigue vigente y cada año se extraen alrededor de 24.000 caimanes dentro de la caza comercial, un rubro vinculado sobre todo a la producción de carne y cuero

En 2024, el estado registró 33.363 ejemplares capturados en ese marco. La industria asociada a esta actividad está valuada en 250 millones de dólares por año, equivalentes a unos 215 millones de euros

Quiénes podrán participar

La nueva instancia recreativa estará limitada a residentes de Luisiana. El cupo alcanza hasta 5.000 personas, que podrán participar durante octubre si resultan seleccionadas

Para anotarse era necesario vivir en el estado, tener un permiso básico de caza vigente y contar además con una licencia específica para la extracción de caimanes

Cada seleccionado puede recibir hasta 2 “tags”, es decir, autorizaciones para capturar un animal por cada una. En el escenario máximo, eso podría derivar en hasta 10.000 caimanes extraídos

Esos permisos son personales y no pueden venderse, regalarse ni transferirse

Reglas estrictas para la captura

Los cazadores solo podrán usar dos métodos. El primero consiste en colgar sobre el agua un anzuelo con carnada, como un trozo de pollo, para que el animal quede enganchado al intentar atraparlo

La segunda opción es el llamado “snatch hook”, un anzuelo grande de tres puntas, con peso y sujeto a una línea, que se lanza sobre el caimán y luego se recoge hasta que se aferra a su piel

Una vez sujetado el reptil, la línea debe mantenerse tensa para controlarlo y cansarlo. Después, las reglas establecen que sea sacrificado de inmediato con un disparo entre los ojos

La normativa prohíbe disparar a ejemplares que estén nadando libremente y también veta la extracción con pértiga. Además, las capturas solo podrán realizarse durante el día

Qué puede pasar después

Quienes resulten seleccionados podrán estar acompañados por otras personas durante la salida, aunque deberán permanecer presentes durante toda la actividad

La inscripción para esta primera experiencia ya cerró. Ahora quedará por definirse si el sistema volverá a aplicarse en el futuro, mientras el estado sigue monitoreando la evolución de la población de caimanes