El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó este viernes una medida que prohíbe las apuestas de cuota fija, a poco más de una semana de la primera vuelta de las elecciones presidenciales
La decisión busca frenar el endeudamiento de las familias y pone fin a la operación, oferta, intermediación y publicidad de este tipo de apuestas
Retiros permitidos hasta el 5 de octubre
La orden ejecutiva tiene efecto inmediato, aunque deberá ser aprobada por el Congreso en un plazo de 120 días para continuar vigente
La norma también impide realizar nuevos depósitos en las cuentas de las plataformas. Los usuarios podrán retirar sus fondos hasta el 5 de octubre
El gobierno prepara además un proyecto de ley para establecer delitos vinculados con las apuestas de cuota fija, como su promoción y el uso de datos personales para contactar a jugadores
El gobierno vincula las apuestas con una crisis social
“Tomé una medida firme, drástica y necesaria”, afirmó Lula ante periodistas en San Pablo. El presidente comparó la adicción a las apuestas con el cáncer y sostuvo que es necesario eliminar el problema antes de que provoque daños mayores
Días antes, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, había acusado a la industria de convertir la adicción en una fuente de ganancias y de destruir hogares
Las encuestas indican que la prohibición cuenta con un amplio respaldo entre los brasileños. Flávio Bolsonaro, principal rival de Lula en los próximos comicios, calificó la decisión como una medida electoral
El impacto económico de las plataformas
Un estudio de 2025 estimó que las apuestas y el juego le cuestan a la sociedad brasileña 38.800 millones de reales al año, equivalentes a unos 7000 millones de dólares, y los vinculó con un aumento de la depresión y los suicidios
El Banco Central calculó el año pasado que los brasileños destinan alrededor de 30.000 millones de reales mensuales a las apuestas. En esa cifra estaban incluidos beneficiarios del programa de asistencia Bolsa Familia, que fueron bloqueados en esas plataformas durante el año pasado
Los ingresos de las apuestas deportivas, uno de los modelos alcanzados por la prohibición, superarían los 4000 millones de dólares anuales, según estimaciones de analistas del sector
Un mercado bajo regulación desde 2018
Aunque el juego es ilegal en Brasil, las apuestas online comenzaron a expandirse en 2018, durante la presidencia de Michel Temer. El fenómeno creció durante el gobierno de Jair Bolsonaro
En diciembre de 2023, Lula firmó una ley para regular y gravar por primera vez a las empresas de apuestas. Meses después, su administración bloqueó más de 2000 sitios considerados irregulares, incluidos algunos vinculados con organizaciones criminales de San Pablo y Río de Janeiro
El Congreso también rechazó en octubre del año pasado una iniciativa de Lula para aumentar los impuestos sobre las apuestas online y los casinos virtuales
Preocupación en el fútbol brasileño
Los principales clubes de fútbol de Brasil habían advertido sobre las consecuencias de la prohibición. Las empresas de apuestas les comunicaron que retirarían de inmediato sus patrocinios si el gobierno avanzaba con la medida
Los clubes afirmaron que la decisión podría significar “el fin del fútbol brasileño”, una advertencia que fue cuestionada por usuarios de redes sociales